jueves, 4 de marzo de 2010

Ahumm ….ahumm ….ahumm….maldita tos… me acompaña en tantos despertares…entre bostezos y estiramientos alargo el brazo y con un crujido encuentro las gafas…,mis compañeras durante tanto tiempo. El comienzo del día se ha vuelto toda una proeza para mis pobres huesos, que recuerdos..- “Como me duele la raspa” – decía mi padre – “todo llega”-, y yo lo miraba incrédulo.
Sin apetito, mi desayuno se limita a un poco de pan duro con leche hirviendo, suficiente para toda la mañana – “es la comida más importante del día” – cuantas veces lo habré oído..
Entre pensamientos sigo la rutina diaria que me lleva toda la mañana, asearme, vestirme, siempre las mejores galas, nada de ocasiones especiales..en un instante todo vuelve a mi memoria, esa colonia me devuelve tantos recuerdos…sin darme cuenta, me descubro ante el espejo con una sonrisa en los labios..como un chiquillo..feliz, así simplemente, feliz..
Echo un último vistazo y compruebo que todo esta orden, aun después de tantas veces siempre un último repaso, llaves, cartera, reloj, todo bien. La puerta se cierra con un crujido, (tengo que engrasarla), dos vueltas a la derecha y el tintineo de las llaves.
El viento arrecia en cada esquina y me resguardo con el cuello de la gabardina. Me encamino calle abajo, absorto en cómo ha cambiado todo, los arboles recién plantados ahora llenan las aceras de hojas multicolor, las casas del barrio han dejado su sitio a esos apartamentos modernos, tan grises...la taberna, bueno, esa sigue igual como yo, anclada en una época en que todo parecía mejor…
Tinto y tapa, como de costumbre.
Hoy las rodillas me respetan y me permito el lujo de repetir hasta tres veces...aun tengo que andar un buen trecho hasta el parque antes lleno de risas y jolgorio, de niños embarrados y llenos de chichones, palos, hojas, piedras y canicas, peonzas, trompos, combas y chapas…esta tarde me acompaña el graznar de los patos, el sonido del viento y el susurro de las hojas, unos besos apagados y unas risas quinceañeras..¡ja! de nuevo me sorprende en un instante mi reflejo en el estanque, al borde de la carcajada…
Tantos recuerdos..¿Han de ser felices para llamarlos nostalgia?
Ya es casi de noche y cojo el autobús para volver a casa, es uno de los últimos así que viene mucha gente, al menos tengo compañía hasta la última parada, las luces y las sombras se entremezclan al paso por las calles, las farolas dan tanta luz, y en un instante todo es oscuridad, y al siguiente momento todo es brillante, es hipnotizante.
Hay un nuevo conductor ,al menos nunca lo había visto, demasiado delgado a mi parecer, se le notan los huesos de las manos sobre el volante y la curvatura de la espalda bajo los hombros, uniforme impecable, eso sí.
Un golpe en el asiento me hace salir de mi ensueño y miro a través de la ventana, no consigo ver nada, espero hasta que los ojos se adecuen a la luz para ver el camino…pero no lo reconozco, me levanto a duras penas aunque para mi sorpresa sin dolor en las articulaciones y me adelanto hacia el conductor.
El autobús ya está vacío.
Cuando no estoy a más de un metro, alzo un poco la voz pero no se oye más que un susurro - ¿dónde estamos? – el conductor se gira sobre su hombro y me mira con unos pequeños y apagados ojos, hundidos en sus cuencas, siento un fuerte escalofrió recorriendo mis huesos como un chirrido, la piel se me eriza y al mismo tiempo me dedica una sonrisa seguida de una carcajada, -“es tu hora amigo mío….todo llega…”-
Escrito por Raul Garrido para el 1r Concurso Literario de Wtransnet.

viernes, 26 de febrero de 2010

NUKA

Hoy he llegado a un lugar que desconozco, los olores no me resultan familiares, pero hay muchos mas como yo, me miran tristes, algunos quieren jugar conmigo. Pero yo echo de menos a mis hermanos y a mi mama, ¿donde estaran ?

Hay alguien que me cuida cada dia, veo a muchas personas pasar, se acercan, me miran y dicen cosas … cosas que no comprendo. Hay algunos que me gustaria que me abrazaran, otros me dan miedo.

Y pasan los dias, los meses, este lugar es muy raro y extraño, casi ya no me puedo mover. Me paso el dia tumbada ¿que me pasa? Siento un dolor muy fuerte, no se que me sucede, pero tan solo tengo ganas de llorar, ya no tengo ganas de comer, no me siento con fuerzas, necesito de alguien que me cuide y me de amor, pero … ¿quien sera?

Ya casi no puedo abrir los ojos, me siento sin ganas de seguir … pero … el me ha cogido y me ha colocado en una caja, veo algo de luz, se que me va a llevar a algun lugar, quizas me lleva a donde nadie regresa, por lo menos dejaria de sufrir, que mas me da, pero un segundo … me muevo en la caja parece que vamos a un sitio … no se que me va a pasar, algo dentro de mi dice que voy a conocer a alguien muy especial … ¿como sera?

El balanceo ha cesado, entro en una casa, y deja la caja en el suelo, alguien se acerca, si !!! si !!!, estoy viendo una cara ... unos ojos que me miran con una mirara que nunca he experimentado, es una mujer, ella huele diferente, siento que su energia es especial, me ha cogido y me abraza fuertemente, hacia tanto tiempo que nadie me abrazaba asi, me esta dando besitos, siento que esta va a ser mi familia, ella es diferente que mi mama pero me acaricia de la misma forma que lo hacia ella, me vuelvo a sentir especial y amada.

Ha pasado ya tiempo y no me duele nada, soy muy feliz en este hogar, siento que estoy en una casa donde no me falta de nada, ella me habla, juega conmigo, cuando esta triste veo que le caen unas gotas de sus ojos que recorren su rostro, y luego me abraza fuertemente, yo tambien le doy besos de la forma que yo se, y ella me besa con sus labios en mi frente, que diferentes son los humanos, y al mismo tiempo con los mismos sentimientos que nosotros.

Han pasado nueve años, soy adulta, soy super feliz en esta casa, me siento tan a gusto con mis otros amigos que conviven en este hogar, se que pronto se acabara esta felicidad que siento, ya que algo dentro de mi dice que tendre que partir al lugar donde nadie regresa, para ella yo soy todavia pequeña, estos años maravillosos han pasado como un suspiro para ella, y para mi ha sido toda una vida, ya me siento muy mayor.

Pero se que le he dado todo mi cariño y mi amor a mi otra mami, mi madre humana. Ella llora desesperadadamente porque no me quiere perder pero debo partir a reencontrarme con mis semejantes.

Desde el cielo te veo mami, no te preocupes por mi, soy muy feliz aquí, sin dolor, sin sufrimiento, estoy saltando y juganto con mis amigos.
Te echo tanto de menos, me ves en tus sueños, pero sigue durmiendo, por favor, no te despiertes es la unica forma que tengo para poder estar contigo de nuevo.


Nuka (Raza Bobtail)
Fallecida el 31/12/05
Escrito por Gisela Masdeu para el 1r Concurso Literario de Wtransnet.

lunes, 22 de febrero de 2010

¿ME ESCUCHAS?

Corro tras tu respiración pero se escapa cuando jadeas. Disfruto cuando provoco su aceleración ¿Por qué te detienes? ¿Te gusta jugar a esconderte? Oigo como tus pasos sigilosos se deslizan con precaución para no despertar mi sed. Torpemente te has caído, “¡no te arrastres! Perturbas mi armonía… “. Quiero deslizarme hasta llegar a ti, agarrar tu tobillo, desencajártelo y que el aliento de tu grito me escupa a la cara. ¿Por qué no te revuelves? ¿No quieres huir? Se que disfrutas tanto como mi lengua lamiendo el interior de tu oreja, saboreando su amargor. ¿De verdad quieres saber por qué lo hago? Me revuelves las entrañas con tus preguntas, ¿por qué algo tan bello se convierte en un crimen con tus palabras? ¡No sonrías! La humedad en mi mirada me desconcierta.
¿Es posible que aflore en mi algún tipo de sentimiento? La sensación es desconocida y la incertidumbre se apodera de mi ser, ¿es esto lo que siempre ha estado oculto en mi? La duda se apodera de mis acciones, mis gestos se vuelven débiles. No me mires a la cara. No puedo soportar hacerte partícipe de mi fragilidad. Cuántos segundos deberé esperar. Me aterroriza que puedas escuchar mis temores, mi cobardía palpita al ritmo que late mi corazón, la respiración se vuelve ahogada. El alivio se avecina próximo.
¿Qué escucho?
Me siento exhausta,las piernas se tambalean y mis pasos resultan inciertos. No quiero respirar, me gustaría quedarme sin aire, mis exhalaciones son una clara evidencia de mi presencia, no quiero que me encuentres, no quiero que me alcances, ¿por qué lo haces? La oscuridad trata de jugar a mi favor, quizás pase desapercibida. Percibo tu asqueroso aliento cercano. Mi mirada se nubla, mi entorno resulta desconcertante, el pasado que creía hundido en la mera anécdota de nuevo es presente, palpitante y desafiante. Tendida en el suelo, sus manos sibilinas ascienden por mis piernas que le repelen. Su mirada se pasea por un horizonte perdido en un vacío inhóspito provocando que mis músculos faciales se liberen, no respondan a mi raciocinio. No quiero sonreír pero lo hago inevitablemente. Una conjunción de sentimientos se adueñan de mi persona, de mis reacciones que cada vez son más absurdas. Resulta curioso ver las respuestas que surgen de un cuerpo que creías controlado, como instintivamente se alborota actuando a ritmo de impulsos. ¿Qué te ocurre cabrón? Me miras y no te mueves, ¿qué quieres?
ÉL: Deberías agradecer que ponga fin a tu sufrimiento como yo haré con el mío.
ELLA: ¿Quién eres?
ÉL: Esa misma pregunta debió hacerse mi hija cuando se encontró contigo.
ELLA: ¿Cómo?
ÉL: Es curioso como el cerebro tiene la capacidad de borrar todo aquello que le perturba, pero en esta ocasión se lo pondremos fácil.
ELLA: ¿De qué me estás hablando? ¿Qué quieres? ¿Por qué me estás haciendo esto?
ÉL: Es injusto,¿verdad? También lo fue que tu coche se llevara por delante a mi hija.
ELLA: Fue un accidente, apareció de la nada, se cruzó en mi camino, no pude esquivarla, ¿qué hacía una niña tan pequeña sola en la calle?
ÉL: No voy a permitir que enturbies su nombre.
ELLA: ¿Qué vas a hacerme?
ÉL: Solo hacerte partícipe de mi desdicha, quizás hayas podido acarrear con una muerte sobre tu conciencia, pero ¿podrás hacerlo con dos?
Él saca de su abrigo un revólver que encañona contra su propia sien disparándolo seguidamente. El cuerpo se desploma sobre el de ella impregnando toda su ropa de sangre.
El resultado de nuestras acciones determinará nuestro futuro,inevitablemente...



Escrito por Javi Pastor para el 1r Concurso literario de Wtransnet.

lunes, 15 de febrero de 2010

Barcelona, 25 de Junio de 2001

Este día cambió la vida totalmente a Felipe, recientemente padre de dos mellizos.
Cómo cualquier otro lunes, se levantó fue hacía la ducha intentando no despertar a sus niños, al acabar les dio un beso y les dijo muy bajito hasta la noche al igual que a su mujer.
Salió a trabajar a las 06:30 de la mañana hacía Mollet del Vallés.
Al llegar, desayunó su medio bocadillo de jamón y queso y se dispuso a leer el periódico del día.
Manuel el gerente de la empresa en la que trabajaba Felipe, le asignó una entrega urgente hacía el norte de Francia, sabía Manuel que no aceptaría un viaje en el que no pudiera pasar la noche con su familia, por eso mismo le otorgó este viaje pues a última hora de la tarde estaría en casa.
La hora de carga es a las 09:00 en el polígono industrial de la Zona Franca, sector A.
Felipe no había ido nunca a ese sector, pues siempre trabajaban con las mismas fábricas y almacenes, pero tampoco se hizo más preguntas, fué sin más.
Al llegar allí con su tractora, apenas le dejaron bajar y le engancharon el remolque, no le extraño pues sabía que era urgente, le dieron toda la documentación del viaje y se dispuso a hacer la ruta.
Llamó a Manuel para decirle que ya estaba de camino, que se lo habían enganchado muy rápido pero que muy bien.
Le quedaban 23 kilómetros para llegar al destino y llamó a su mujer Agustina para saber cómo estaba el pequeño pues había pasado mala noche, en eso que en la frontera España-Francia le pararon para una revisión rutinaria.
Le pidieron todo tipo de documentación y le hicieron bajar del camión para revisar la mercancía.
Felipe abrió las puertas traseras y cual fue su sorpresa al ver la mercancía, eran palets y palets de droga.
Llamó a Manuel su jefe y le comentó que él no sabía nada de este tema, además le dijo que tenía que haber revisado la mercancía, que aquí en este tema ya no le podía ayudar.
Felipe no sabía que hacer, no tenía manera de demostrar que él no sabía que transportaba, la policía revisó la documentación e hicieron miles de llamadas.
No daba credibilidad a lo que le estaba pasando... se vio solo, sin argumentos para defenderse, con miedo a lo que inevitablemente iba a pasar...
Detuvieron a Felipe, tenía derecho a una llamada y sus ojos se llenaban de lágrimas al pensar en su mujer y sus hijos, por otra parte estaba en el fondo tranquilo porque sabía que era inocente, confiaba en la justicia.
Dolores su mujer, al enterarse, se le cayó el mundo al suelo, en todo momento sabía que su marido era inocente y Felipe lo sabía, tuvo su apoyo en todo momento.
Pasó la noche en comisaría a la espera de un juicio rápido, que llegó en 7 días.
Felipe, le declaro culpable por transportar mercancía ilegal y no tener pruebas o alguna coartada para defender su inocencia. Le impongo 25 años de cárcel sin opción a fianza.
Esto es lo que escuchó en su juicio, no daba crédito a lo que estaba pasando, se le nubló la vista y cayó al suelo. Su mujer lo abrazó con todas sus fuerzas que en ese momento eran muy pocas, y le dijo que ella confiaba en él.
Sólo pensaba en sus hijos, no los vería crecer, no les daría el beso de cada día ni le despertarían en medio de la noche.
Hoy en día, 8 años después, Felipe sale los fines de semana de la cárcel.
Esta historia es cierta, basada en un hecho real, que por desgracia tuve que saber.

Escrito por "Clementina", seudónimo de una participante del 1r concurso literario de Wtransnet.

viernes, 5 de febrero de 2010

CUENTO POLÍTICAMENTE INCORRECTO


El día menos pensado quemo esta maldita capa roja, meto a mi abuela en una residencia, contrato al leñador para que me construya una patera y me fugo con el Lobo a Canarias a buscarme la vida en la hostelería.
Ya estoy harta de pasar de generación en generación como una niña torpe, desorientada e inocente que confunde a un lobo travestido con su abuela… ¡Pero bueno, estamos tontos o qué nos pasa en pleno siglo XXI!
Llevo años sometiéndome a las órdenes de mi madre que me obliga a llevarle pasteles a mi abuela, a sabiendas que no le convienen nada, porque menos la moral, lo tiene todo por las nubes: el azúcar, la tensión, el colesterol, los triglicéridos, vamos que está la mujer al borde del coma diabético.
Está claro, mi madre quiere acabar con mi abuela y ¡conmigo! sino ¿qué clase de madre envía a una niña sola por el bosque, con los peligros que entraña y sabiendo que deambula un lobo pervertido? Mi madre es una presunta infanticida y parricida digna de estudio. A partir de ahora que se encargue ella de llevar los dulces a la abuelita o mejor, que mande a mi querido hermano que lo trata como si fuera como un marajá manco.
¿Qué clase de niña no se daría cuenta, ante el tamaño desproporcionado de algunas partes del cuerpo y la barba más poblada de lo normal, que la abuelita había sufrido la Metamorfosis de Kafka? No hay derecho a subestimarme de esa manera.
Para colmo tenía que venir el cachas del leñador a sacarnos de la tripa del lobo, acaso mi abuela, una mujer astuta, sagaz, hábil y desconfiada, que no abriría la puerta ni a los mismísimos María y José el día del parto ¿fue tan inocente de abrir al feroz lobo? ¿Así sin más? Qué poquito conocían los hermanos Grimm a mi abuela.
Estoy cansada de tanta hipocresía y moralinas. Qué lo sepa todo el mundo ¡harta!. Las niñas de hoy día se maquillan más que sus madres, llevan tacones de doce centímetros, enseñan el tanga, en el bolso llevan preservativos de colores, cuelgan sus fotos más atrevidas en Facebook y fuman cigarrillos liados,... y yo con esta absurda Capa Roja disfrazada de menstruación... ¡no es justo! además que tengo más años que la puerta de una pirámide…
Lentamente, para no dañarlas, se puso las medias de seda brillantes, deslizó sobre su cuerpo el vestido de generoso escote y se calzó los zapatos de vértigo. Apuró el whisky antes de pintarse los labios y repasarse el Rímel por undécima vez.
El taxi la esperaba en la puerta. Los veinte minutos que duró el trayecto sirvieron para apaciguar el mal humor que le provocaba trabajar el sábado por la noche. Llegó como siempre puntual a los estudios de Tele 5. En 5 minutos empezaba el programa donde colaboraba, Sálvame.
Se cubrió el escote con su capa y caperuza roja y con paso firme, sonrisa indiferente y mirada desafiante entró en el plató a vivir una noche más del cuento.


Escrito por Marta Borrego para el Primer Concurso literario de Wtransnet.

viernes, 29 de enero de 2010

RELATO CORTO

Aquella noche sentí por primera vez la incertidumbre; un camión grande y blanco se detuvo ante mí y de él descendieron varios hombres. Hacía tiempo que en el edificio de enfrente había movimiento, obreros, pintores, carpinteros, etc… pero esos que acababan de llegar llevaban algo extraño y muy bien embalado.
El día había transcurrido con normalidad. Lo de siempre. El señor del bigote que se rascaba la cabeza, siempre en el mismo bordillo, y que invariablemente llevaba una maleta en la misma mano, la niña que me sonreía cada mañana, el hombre que aminoraba el paso y me ojeaba de arriba abajo y las dos señoras que sin prestarme atención charlaban cada mañana con los mismos gestos, además de los cientos de transeúntes de un día soleado.
Pero aquella noche algo me decía que mi existencia iba a cambiar. Y cambió. A la mañana siguiente, aquellos misteriosos empleados desembalaron lo que habían colocado con tanto mimo durante la noche y me vi por primera vez. Tan solo era un espejo, un espejo grande donde se podía leer FABRICACIÓN DE MANIQUÍES.
Escrito por Dani Corral para el Primer Concurso de relatos de Wtransnet.

miércoles, 20 de enero de 2010

EL INESPERADO VIAJE DE SAMUEL

Samuel había recibido una coincidencia por sms la tarde anterior. Se trataba de una carga de Barcelona a Nërgaard, un pueblo de Noruega de apenas 300 habitantes. Nunca antes había realizado un viaje tan largo pero estaba muy bien pagado y no eran tiempos para desperdiciar un buen viaje.
Contactó por teléfono con un tal Jonael Morpheus. Al principio sintió cierta inquietud, pues según le decía el Sr. Morpheus esta carga era seguramente, lo más valioso que jamás transportaría, debía transportarse con suma cautela, y bajo ningún concepto dejar el camión sin vigilancia. En otras circunstancias Samuel habría desconfiado, pero por extraño que pareciera, la voz de su interlocutor le inspiraba una gran paz y calma. Así que terminó por aceptar el viaje sin más reticencias.
A la mañana siguiente se presentó en el lugar de carga, donde cargaron su camión con enormes cajas. Samuel cogió el equipaje justo para el viaje y sin mas de lanzó a la carretera, pues un largo viaje le esperaba y no tenía tiempo que perder.
Al ponerse el sol, paró a dormir en un pequeño pueblo de Francia. Oyó ruidos en la parte trasera, pensó que provenían del exterior y por seguridad, decidió salir a mirar, pero no vio mas que la calma del pequeño pueblo y las estrellas.
Se encontraba en la mitad de su viaje cuando escuchó un fuerte golpe y la carga se tambaleó, por suerte pudo detener el camión para ver los daños, y la imagen no pudo ser más macabra, un enorme cuervo había chocado con la carga, quedándose clavado en la caja y dejando un vistoso rastro de sangre. Una bandada de cuervos se acercaba a él! Como pudo, se subió al camión y tras soportar como centenares de cuervos se estrellaban contra la caja, logró zafarse de ellos entrando en un túnel. Después de varios kilómetros pudo detenerse a inspeccionar el camión. Vio unas luces y oyó unos cánticos que procedían de dentro.
Asustado y extrañado, entró en la caja y su sorpresa no pudo ser mayor cuando vio lo que estaba transportando. No podía creerlo! Se trataba de unas criaturas similares a humanos, pero mucho más pequeños, de bellos rostros y finas alas parecidas a las de las mariposas, que estaban disfrutando de una abundante cena y cantando alegremente! Hasta que se dieron cuenta de la presencia de Samuel y todos esos seres cesaron de cantar y comer. Tras reponerse, Samuel reparó como pudo los golpes provocados por los cuervos y continuó la marcha mientras intentaba localizar al Sr. Morpheus.
Cuando consiguió contactar, le explicó lo ocurrido, Jonael sólo pudo decir, - Es lo que esperaba que ocurriese con esa carga tan valiosa, ten cuidado, pues muchos seres malvados quieren que las últimas hadas vivas desaparezcan y sólo estarán seguras en su destino, confío en ti Samuel.
La comunicación se cortó y Samuel desconcertado, prosiguió el viaje.
Parecía que algún mal oculto intentaba detenerle, aparte del ataque de los cuervos, se las tubo que ver con árboles y rocas que caían a su paso, lobos salvajes que atacaban en manada...
Su viaje duró dos interminables semanas, la mayor parte de ellas, además de los ataques puntuales de la naturaleza, le acompañaba una tormenta que apenas le dejó ver la luz del sol.
Ya a su llegada a Noruega, al cruzar la frontera, notó un ambiente más calmado. Bajo del camión para comprobar su estado, que era lamentable. Abrió la caja, y a parte de agotados y con pocas ganas de celebración, los extraños seres estaban todos bien, así pues, partió hacía el pueblo de Nërgaard.
Tras interminables kilómetros de carreteras sinuosas, llegó a la posición exacta de la entrega, pero allí, no vio nada, sólo carretera y bosque. Así pues se bajó, abrió la caja para intentar preguntar a las hadas y una de ellas con ilusión en el rostro, bajó de la caja, y en un extraño lenguaje pronunció unas palabras y el bosque tomó vida abriendo un nuevo camino. Samuel entró con el camión en aquel camino, y maravillado contemplaba a un lado y otro, hadas revoloteando, unicornios pastando tranquilamente, y otras criaturas de lo más bellas que podía haber imaginado! Al llegar a lo que parecía un palacio de luz, paró el camión, bajó e inmediatamente, una bellísima criatura alta de piel fina y cabellos dorados le dio la bienvenida, y amablemente le pidió que abriese la caja para que pudieran bajar sus mágicos pasajeros, y dar por finalizado el trabajo. Le agradeció enormemente el esfuerzo, se acercó a Samuel y le besó en la frente.
Despertó en su cama, desconcertado y desilusionado, porqué todo había sido un sueño. Entonces escuchó unas risas seguidas de un ligero aleteo. Con una sonrisa en el rostro, Samuel volvió a dormirse.


Escrito por Elisabeth Torralba, participante del 1r Concurso literario organizado por Wtransnet.