martes, 13 de diciembre de 2011

CUENTO




El escritor taiwanés Lin Qingxuan cuenta que una vez un amigo le había pedido que le hiciera una caligrafía para colgarla en su biblioteca.
El amigo especificó:
- Tienes que escribirme algo muy simple, algo que me resulte útil ver todos los días.
Lin Qingxuan estuvo pensándolo mucho, y al final escribió cuatro caracteres que decían:
" Piensa siempre en esos dos"
El amigo no lo entendió y le preguntó qué significaba aquello.
Lin Qingxuan le explicó:
- La gente dice que en este mundo hay " ocho o nueve puntos de insatisfacción por sólo uno o dos de satisfacción"; aunque estuviéramos de acuerdo en lo de la insatisfacción, por lo menos siempre nos quedarían uno o dos puntos que sí se ajustan a nuestros deseos. No es mucho lo que puedo ayudarte, sólo puedo decirte que pienses a menudo en " esos uno o dos"; que te pares a pensar en las cosas felices, que hagas brillar la parte alegre y con ella mitigues las penas que lleves dentro. Eso es lo mejor que yo, como amigo tuyo, soy capaz de hacer para ayudarte.

Extraído de " Felicidad" autora Yu Dan

viernes, 4 de noviembre de 2011

ZANAHORIA, HUEVO Y CAFÉ



El oro para ser purificado debe pasar por el fuego, así como el ser humano necesita pruebas para pulir su carácter. Pero lo más importante es: ¿Cómo reaccionamos frente a las pruebas?.



Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.



Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra. La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre.



A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un recipiente. Sacó los huevos y los colocó en otro. Coló el café y lo puso en un tercer recipiente. Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?". "Zanahorias, huevos y café", fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.



Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, padre?". Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: ¡agua hirviendo!, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua siendo fuerte y dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer.



El huevo había llegado al agua siendo frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.



"¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes?. ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?"






Y hoy te lo pregunto yo a ti... ¿Cómo eres tú, mi querido amigo?. ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?. ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable. Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, un divorcio o un despido te has vuelto duro y rígido?. Por fuera te ves igual, pero... ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido?. ¿O eres como un grano de café?. El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. ¡Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor!. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor... ¡tú reaccionas mejor! y haces que las cosas a tu alrededor mejoren. ¿Cómo manejas la adversidad?. ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?. Piénsalo...


Escrito enviado por Gisela Masdeu.

jueves, 13 de octubre de 2011

EL PODER DEL PENSAMIENTO POSITIVO




Vives en un mundo con un promedio de 80% de pensamientos negativos. Desde este instante puedes abandonarlo y hacerlo un mundo mejor con fe y esperanza.

Desde ahora estás capacitado para iniciar una nueva vida positiva. Vida que quedará en tu subconsciente como tu vida natural, impregnando con la fuerza todo tu ser físico y mental.
Eres capaz de hacerlo. Realmente puedes lograrlo. Inténtalo ahora, llevando contigo no tan sólo pensamientos positivos, sino que una vida positiva fruto de esos pensamientos.
El pensamiento positivo afecta todo lo que haces, impregna de elevadas vibraciones todo lo que te rodea. Sólo trabaja en tu beneficio y en el de los demás, dado que en el reino de la mente lo positivo atrae a lo positivo y rechaza a lo negativo.
Cuántos en el planeta desearían estar en tu lugar. Sé agradecido con lo que tienes, y desde lo que eres y tienes inicia el cambio hacia algo mejor, pues siempre habrá delante nuevos logros para tu crecer. La vida positiva se inicia ahora, ya, desde donde uno está.
Usa dos palabras mágicas: PUEDO y QUIERO. Puedo ser mejor, quiero ser mejor.
Usa una frase mágica: SOY CAPAZ. Yo soy capaz de ser mejor y lograr éxito en mis metas positivas, para la nueva vida que desde ahora iniciaré.
No hay edad para el cambio, la ciencia ya lo ha demostrado. Siempre siente que tu edad de mayor producción y capacidad está 20 años más allá de la que ahora tienes, y actúa así, pues tu cerebro crecerá, nuevos circuitos activarás y cada día más inteligente serás. No olvides que la edad para China y Japón, es sabiduría. Sin importar tu edad, tienes una vida por delante y esa vida es importante.
Pide a lo interno ayuda para iniciar el cambio y comenzar desde este instante a vivir una vida positiva, aprendiendo el arte del buen pensar, pensando cada día más y más cosas positivas.
Quien no comete errores es un ser que no sabe vivir, es un ser estancado en la vida. Sólo quien intenta ser mejor, vivir mejor y aprender más, comete errores. De cada error se saca una positiva lección, cada error es una enseñanza que nos permita avanzar.
Quien no aprende a perdonar, dificulta su caminar. Perdonar deja una sensación de libertad maravillosa.
El mejor lugar del planeta está donde tú en este instante te encuentras, en ese lugar puedes hacer un cielo de un infierno sólo con tu actitud mental positiva.
Elimina la duda, el temor, la ansiedad y la preocupación. No lo olvides: El cáncer es curable, lo que mata es el temor al cáncer. Toda meta lógica es alcanzable, lo que lo impide es la duda. Eres capaz de lograr desde ya el cambio, lo que te limita es la ansiedad y la preocupación. Borra de tu mente la duda, el temor, la ansiedad y la preocupación.
Condiciona tu mente subconsciente con positivos pensamientos conscientes. En la medida de tu fe en ti mismo, de tu fe en las herramientas que DIOS te dio, y créelo, fueron las mejores, comienza a usar esas herramientas y los resultados te sorprenderán.
Las herramientas son tus propios pensamientos, y nadie puede ayudarte a pensar o a pensar por ti.
Asume desde ya tu responsabilidad de que eres lo que has pensado.
Asume el compromiso de que serás lo que desde ahora pienses.
Nada ganas con sentirte superior a otros. Sí ganas con sentirte superior a ti mismo.
La única guerra es contigo mismo. El único rival eres tú mismo. La única persona a la que debes vencer es a ti mismo. Véncete eliminando con el pensamiento positivo reiterativo la preocupación. Véncete aumentando tu autoestima y el valor personal. Véncete asumiendo tu presente y futuro.
Eres capaz de lograrlo.
Eres importante pues eres hijo de DIOS, en transitoria misión de perfeccionamiento por tu forma física, en la que NADA negativo puede tocar lo sutil que realmente eres. Sólo lo positivo toca a tu alma, y lo hace permitiéndote crecer y evolucionar.
Nada sucederá en tu vida mientras no lo quieras, y una vez fijada esa idea en tu subconsciente, no hay límite para la meta que uno se programe.
Establece metas elevadas y comienza a vivir una vida que te permita alcanzarlas. Metas nobles y que por ningún motivo puedan dañar a otro. Puedes lograrlo. Tan sólo de ti depende si lo logras o no.
La enfermedad puede ser un obstáculo para el cuerpo, pero no para la voluntad y la capacidad de emitir buenos pensamientos.
Ante cada problema, relájate, piensa que eres capaz de solucionarlo, elimina la ofuscación. Repite una y otra vez que lo solucionarás, y la solución llegará. No pierdas el tiempo ni la energía en problemas menores, esos se van solos sin problema.
Cada dificultad es una oportunidad que la vida te da para tu personal desarrollo. Si logras aceptar este enfoque, cada dificultad fácilmente superada será, y tú más crecido estarás.
Cuando te preparas para lograr lo mejor, la fuerza interior actúa más allá del tiempo y del espacio, con el fin de que tengas eso mejor por ti pensado.
Al despertar, se agradecido por haber despertado, y piensa y cree que será un buen día para ti, y que mañana lo será aún mejor. Mírate al espejo y ve tus ojos resplandecientes y tu aspecto radiante. Usa frases de auto apoyo. Hazlo todos los días.
Las cosas que ya son, imagínalas como tú quieres que sean mejores. A tu familia imagínala mejor. A tu trabajo imagínalo mejor. Es decir, VISUALÍZALOS mejor, cerrando los ojos y viendo lo que tú deseas mejor de lo que ahora es. Ve el futuro en un mundo mejor. Hazlo con fe, tienes el poder para lograr que ese futuro sea mejor. Tu mente es más poderosa de lo que has imaginado. No la has sabido usar. No importa, ahora la usarás sabiamente.
Si perseveras y eres constante en tus anhelos, los lograrás dado que eres capaz. No hay límites ante ti, los límites los pones tú mismo. Amplíalos desde ya, cada día más.
Como ejemplo tienes a Napoleón. Era el número 42 de su clase en la Academia Militar. Pregúntate cuántos monumentos y libros se han destinado a ese número 42, y si existe alguno de los otros 41 que en esa academia eran considerados superiores a Napoleón que sea recordado. Él tuvo fe, visualizó, creyó y logró una meta, que no entraremos a comentar si fue noble o no, sino que a valorar lo que la mente pudo lograr. Partiendo de la base que tus metas serán justas, lógicas y nobles, sin importar en el lugar en que ahora estés, pues ese es precisamente el mejor lugar para iniciar el cambio positivo en tu vida, de la misma forma triunfarás.
Vives en un mundo negativo, toma la decisión de hacerlo positivo.
Vives en un mundo con presagios de caos, toma la decisión de pensar en un mundo mejor.
Prepárate para mañana trabajando bien hoy.
Mira más allá de las estrellas, observando primero lo que te rodea, y luchando por mejorarlo, solo tú puedes lograrlo.
Pese a todo lo negativo, que es externo, puedes llevar una vida positiva buscando apoyo en lo interno. San Agustín al momento de morir dijo: "Toda mi vida busqué a Dios fuera y estaba dentro de mi".
Dentro de ti está la mente consciente que es la fuente de los pensamientos, los que tan sólo tu puedes manejar. Está tu mente subconsciente que es la depositaria de la fuerza que nos llega desde el alma, y que rige la vida y nos permite vivir, fuerza que conscientemente con los pensamientos puedes aprender a programar. Usa los pensamientos de manera tal que te permitan ser el mejor programador de tu subconsciente. Usa la fuerza interior con el fin de tener una mejor vida exterior y colaborar a lograr un mundo mejor.
PUEDES HACERLO. ERES CAPAZ. ERES IMPORTANTE. DECÍDETE YA, HAZLO AHORA, E INICIA EL CAMBIO.



Escrito facilitado por Gisela Madeu

jueves, 8 de septiembre de 2011

EL EQUIPO






















Hace bastante tiempo se considera que el trabajo en equipo puede generar grandes beneficios al realizar una tarea, "dos cabezas piensan más que una" o "el pueblo unido jamás será vencido" son frases populares que así lo evidencian, pero más allá de esta concepción popular, hay varios elementos clave que se deben tener en cuenta para que los equipos sean altamente eficientes. Por ejemplo, sería difícil que un grupo consiguiera buenos resultados si no existe confianza entre sus miembros. Básicamente los elementos los constituyen las siguientes tres parejas:

Valoración y Motivación: es vital que cada miembro del grupo desempeñe una labor que sea reconocida y valorada por los demás miembros, pero además, esta actividad debe ser satisfactoria para él mismo. Estas dos características, valoración de los demás y autovaloración, se convierten en el mejor factor motivacional de los individuos específicamente y del equipo en general.

Confianza y Empatía: si bien los miembros no tienen que ser amigos íntimos, sí es importante que entre ellos exista una buena relación de trabajo y que cada uno confíe en el trabajo de los demás. Cada miembro debe estar seguro de lo que hace él mismo y de lo que hacen los demás, además debe entender la importancia de su propio trabajo y de la función general del grupo.

Comunicación y Compromiso: cada elemento de una organización tiene una función que se mezcla con la de los demás y la fusión de todas lleva a la consecución de los objetivos. Al conformar un equipo de trabajo hay que asegurarse de que existan suficientes canales de comunicación que permitan a todos los miembros conocer los objetivos generales que guían su trabajo, además se debe contar con el compromiso de cada miembro para conseguir los objetivos del grupo y de la organización en general.

"El instrumento del éxito sostenido y duradero en la gestión no es el individuo sino el equipo" Anthony Jay.

lunes, 2 de mayo de 2011

HANSEI – 反省



Por Kirai el 14 de Abril de 2011



El hansei (反省) es uno de los conceptos de la cultura japonesa que más me ha costado entender en profundidad y creo que todavía me falta para realmente comprender y convivir con él como hacen los japoneses prácticamente desde que empieza su educación. Han (反) significa “cambio”, “darle la vuelta a algo”, “ver algo de forma diferente”, y Sei (省) significa “revisar”, “autoexaminarse”.

La traducción típica de la palabra completa hansei (反省) suele ser “reflexión” o “introspección”. Todos los humanos practicamos el hansei en mayor o menor medida, veamos de qué forma lo aplica Japón en su sociedad.
La primera vez que tuve consciencia de la existencia de esta palabra fue cuando nuestro jefe nos convocó a una hansei-kai, una reunión para “hacer hansei”. Busqué en el diccionario la palabra hansei, pero con el significado literal realmente no terminé de entender que iba a pasar en la supuesta reunión de “introspección”.
La reunión empezó con caras largas. El jefe nos sermoneó diciéndonos que el fallo que tuvimos hace dos días fue muy grave y que no podía volver a pasar. Cuando soltó esto empecé a entender lo de la “reflexión” e “instrospección” del hansei. El caso es que, mi mentalidad “española”, me hizo pensar “Si todos sabemos que fue una irresponsabilidad de Tanaka-san la que hizo caer todos los sistemas de producción, el que tiene que reflexionar sobre lo sucedido es Tanaka-san y no nosotros”. Simplemente lo pensé pero no dije nada, seguramente los demás también pensaron lo mismo y también se callaron. Tanaka-san estaba sentado en una esquina de la mesa con la mirada caída, también en silencio y escuchando el sermón del jefe. Cuando terminó, el jefe nos preguntó a cada uno porqué pensábamos que habíamos fallado y qué medidas debíamos tomar para que no volviera a suceder. Todos respondimos sin mencionar a Tanaka-san, hablando sobre todo de los cambios que podríamos introducir en los procesos en los que estamos implicados todo el equipo para mejorar el control de calidad. Cuando le tocó el turno a Tanaka-san, se disculpó brevemente con un simple sumimasen (perdón) asumiendo su responsabilidad y a continuación explicó en qué había fallado él y que medidas iba a tomar él para que no volviera a ocurrir. Al final de la reunión, el jefe recopiló las lecciones aprendidas en la pizarra y nos dijo que nos mandaría un email con las conclusiones y cambios que deberíamos introducir en nuestra forma de trabajo en grupo. Más tarde, nuestro jefe explicó lo ocurrido al presidente, asumió él toda la responsabilidad del fallo en nuestro equipo (Sin mencionar a Tanaka-san en ningún momento). El señor Tanaka-san nunca volvió a cometer el mismo fallo y ninguno de nosotros tampoco, gracias a la reunión de hansei-introspección-reflexión mejoramos como equipo.
Yo aprendí algo más sobre el concepto de hansei. El objetivo no era que se disculpara Tanaka-san, el objetivo tampoco era “echarle la culpa a Tanaka-san”, el objetivo principal de la reunión era mejorar todos juntos, hacer kaizen. Nuestra mentalidad occidental, ante una situación similar, seguramente (Quizás generalizando demasiado) el equipo tendería a echarle la culpa de Tanaka-san y según el carácter de Tanaka-san, quizás le echaría la culpa a otro (Seguramente al que peor le caiga). Seguramente subiría la tensión en las relaciones del grupo hasta que se olvidara la sucedido o hasta que volviera a suceder lo mismo.
En nuestras culturas, influenciadas por la tradicción cristiana, tenemos inculcado desde pequeños, las ideas de culpa y pecado. Cuando hacemos algo mal, cuando nos equivocamos, el sentimiento de culpa nos atormenta y a veces no lo queremos aceptar. En cambio, Japón es una sociedad en la que el mayor temor no es la culpa, sino la vergüenza. Tanaka-san sintió vergüenza por haberle fallado al grupo, nosotros como equipo también sentimos vergüenza por haberle fallado al jefe, y el jefe sintió vergüenza por habernos fallado y por haberle fallado a la empresa.
Todos los humanos nos equivocamos, pero según nuestra personalidad y según la cultura en la que nos hemos educado nuestra primera reacción es diferente. La primera reacción de los japoneses suele ser, un profundo sentimiento vergüenza. Este sentimiento de vergüenza inicial es manejado a continuación a través de hansei, reflexión, instrospección sobre lo ocurrido, siendo plenamente consciente de lo ocurrido y compartiendo la equivocación con su grupo. En otras culturas lo primero que sentimos es culpa y a continuación intentamos hacer todo lo posible por ocultar nuestro fallo, para que se entere el mínimo posible de personas.
Al principio, yo no terminé de entender la profundidad del hansei, pensaba que simplemente consistía en responsabilizarse y reflexionar dándole vueltas a lo sucedido viéndolo desde muchas perspectivas. Pero realmente va más allá de la reflexión, se acerca más a la introspección y el “conocimiento de uno mismo” (Self-awareness, un concepto budista). Para conseguir “conocerse mejor a uno mismo”, después de sentir vergüenza, el proceso de hansei se podría dividir en tres fases:
· 1.- Reflexión, introspección, responsabilizarse.
· 2.- Reconocer que hay un problema. Indentificar el origen de las diferencias entre lo que se deseaba conseguir y lo que realmente se ha conseguido.
· 3.- Comprometerse a realizar una serie de cambios para mejorar.
Estos pasos se pueden aplicar tanto a nivel de grupo como a nivel individual. A los niños japoneses cuando hacen algo incorrecto se les regaña diciendo hansei shinasai “反省しなさい” (¡Haz hansei!). Sólo con decir eso, los niños/as ya saben en el subconsciente que deben responsabilizarse, reconocer, explicar el problema y que deben cambiar en el futuro para no volver a cometer el mismo error. No es cuestión de castigar al niño y hacerle sentir culpable, es cuestión de hacerle ver que nadie es perfecto y que siempre podemos mejorar como personas si nos lo proponemos.
Poco a poco he empezado a entender que el hansei está siempre presente, incluso cuando no hemos cometido ningún fallo. Siento que mi jefe nunca está contento del todo, siempre espera más de nosotros como equipo, siempre espera más de mi. Siempre que me alaba, lo siguiente que hace es “criticarme de forma constructiva”. Me dice algo así: “Héctor, muy bien, gracias por tus esfuerzos las últimas semanas. Pero, ¿cómo lo podrías hacer mejor la próxima vez?”. No es que esté enfadado, lo que quiere es conseguir que mejoremos, que seamos mejores personas, que seamos mejor equipo, que seamos mejor empresa.
Aunque hayamos cumplido con todas las expectativas, aunque las hayamos superado, seguramente lo podríamos haber hecho incluso mejor. A nivel de trabajo siento que nunca nadie está realmente satisfecho, la forma de actuar es bastante parecida cuando las cosas van bien y cuando las cosas van mal. Siempre estamos en un proceso contínuo de mejora. Si en una empresa americana se celebra con champagne cuando en un proyecto se han superado las expectativas, en una empresa japonesa también se celebra pero en muchas ocasiones también se reunirían para analizar cómo se podría haber hecho incluso mejor. Toyota es una de las empresas más rigurosas aplicando hansei. Siempre están haciendo reuniones hansei-kai ya sea porque las cosas van bien o las cosas van mal. Están contínuamente reflexionando sobre sus procesos e intentando analizar qué se puede mejorar, en Toyota dicen “No tener problemas, es un problema”.
En occidente esperamos que nos recompensen ante un buen trabajo, ante algo bien hecho, en Japón esperas a que te digan o a que te pregunten cómo lo podrías haber hecho incluso mejor.
La experiencia es el mejor maestro, si no aprendemos de la experiencia estamos avanzando en vano. El proceso de hansei ayuda a mejorar, a aprender, a sacarle el máximo jugo a eso que llamamos “experiencia”. He aprendido muchas cosas del hansei japonés, aplicándolo a mi tanto a vida personal como a mi vida laboral. Pero todavía me queda mucho camino para entenderlo plenamente, por ejemplo, aunque no sé si importa mucho, sigo sintiendo más culpa que vergüenza cuando soy yo el responsable de que algo no se realice según las expectativas del grupo.
El objetivo final del hansei es el cambio a mejor a través de un proceso de introspección, aprender más sobre uno mismo, aprender a ser mejores personas y una sociedad mejor. Ahora mismo, después del terremoto del mes pasado, Japón está viviendo un proceso de hansei a nivel nacional: gobierno, constructoras, arquitectos, TEPCO y todos ciudadanos en general. Todo Japón está viviendo el mayor hansei desde el final de la guerra.






Escrito enviado por Elisabeth Torralba.

viernes, 15 de abril de 2011

LA IMPORTANCIA DE LA PUNTUALIDAD

Hace mucho, muchísimo tiempo había una clase donde estudiaban revoltosos los colores, desde el Blanco al Negro, pasando por el Rojo, el Azul, el Amarillo y todos los demás, preparándose para ser unos colores estupendos cuando fueran mayores. Todos ellos eran, además de graciosos y alegres, muy traviesos, pero especialmente Blanco y Negro, que andaban tan ocupados con sus travesuras que casi siempre llegaban tarde a las clases.

Una mañana empezó a llover. Y se creó una gran tormenta. Y estuvo lloviendo tanto tiempo que todos, absolutamente todos, quedaron deprimidos y entristecidos por tener tan poca luz, y ni siquiera el Sol cuando volvió a brillar consiguió alegrar al mundo. La última solución era recurrir a los traviesos y juguetones colores, y fueron a buscarles a su clase urgentemente.

Aún era temprano y como casi siempre Blanco y Negro aún no habían aparecido, pero no había tiempo para esperarles. Tenían que hacer algo rápidamente, así que salieron corriendo por el cielo para llegar hasta donde estaban las nubes. Y en su camino por el cielo, cada uno de los colores dejó un rastro brillante, y la combinación de todos ellos resultó tan espectacular y llamativa que la alegría y la sonrisa volvió a todos con fuerza, en medio de grandes aplausos. Y estuvieron encantados de ser nombrados oficialemente ayudantes del Sol, quien les rogó que a partir de entonces acudieran a ayudarle para alegrar a todos, formando su espectacular arcoiris cada vez que las nubes se excedieran con su lluvia.

Blanco y Negro llegaron a la clase poco después, y no encontraron a nadie. Todos felicitaron tanto a los demás colores por su alegre actuación, que ellos, los más divertidos y alegres, no se atrevieron a pedirles que les dejaran ser parte de su gran invento, y desde entonces se esforzaron por ser puntuales y responsables. Y lo hicieron tanto y tan bien, que ya no les importa no ser parte del arcoiris: ahora son los colores más serios y más importantes, y nadie puede hacer nada sin ellos.

"LA IMPUNTUALIDAD NO SÓLO ES UNA FALTA DE RESPETO CON LOS DEMÁS, TAMBIÉN PUEDE HACERNOS PERDER GRANDES OPORTUNIDADES".

viernes, 1 de abril de 2011

EL FLORERO DE PORCELANA


El Gran Maestro y el Guardián se dividían la administración de un monasterio Zen. Cierto día, el Guardián murió y fue preciso substituirlo.

El Gran Maestro reunió a todos los discípulos para escoger quién tendría la honra de trabajar directamente a su lado.

-Voy a presentarles un problema -dijo el Gran Maestro- y aquél que lo resuelva primero, será el nuevo guardián del Templo. Terminado su corto discurso, colocó un banquito en el centro de la sala. Encima estaba un florero de porcelana seguramente carísimo, con una rosa roja que lo decoraba. - Éste es el problema -dice el Gran Maestro -resuélvanlo-.

Los discípulos contemplaron perplejos el "problema", por lo que veían los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y la elegancia de la flor. ¿Qué representaba aquello? ¿Qué hacer? ¿Cuál sería el enigma?

Pasó el tiempo sin que nadie atinase a hacer nada salvo contemplar el "problema", hasta que uno de los discípulos se levantó, miró al maestro y a los alumnos, caminó resolutamente hasta el florero y lo tiró al suelo, destruyéndolo.

- ¡¡Al fin alguien que lo hizo !!! - exclamó el Gran Maestro- Empezaba a dudar de la formación que les hemos dado en todos estos años !! Usted es el nuevo guardián.

Al volver a su lugar el alumno, el Gran Maestro explicó: - Yo fui bien claro: dije que ustedes estaban delante de un "problema". No importa cuán bello y fascinante sea un problema, tiene que ser eliminado. Un problema es un problema; puede ser un florero de porcelana muy caro, un lindo amor que ya no tiene sentido, un camino que precisa ser abandonado, por más que insistimos en recorrerlo porque nos trae confort... "Solo existe una manera de lidiar con un problema": atacándolo de frente. En esas horas, no se puede tener piedad, ni ser tentado por el lado fascinante que cualquier conflicto acarrea consigo. Recuerda que un problema, es un problema. No tiene caso tratar de "acomodarlo" y darle vueltas, si al fin y al cabo ya no es otra cosa más que "Un Problema". Déjalo, hazlo a un lado y continúa disfrutando de lo hermoso y lo que vale la pena en la vida. No huyas de él... acaba con él.


(Anónimo)

jueves, 10 de marzo de 2011

CREATIVIDAD

Dicen que una vez, había un ciego sentado en la vereda, con una gorra a sus pies y un pedazo de madera que, escrito con tiza blanca, decía: "POR FAVOR AYUDEME, SOY CIEGO".

Un creativo de publicidad que pasaba frente a él, se detuvo y observó unas pocas monedas en la gorra. Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó una tiza y escribió otro anuncio.

Volvió a poner el pedazo de madera sobre los pies del ciego y se fue.

Por la tarde el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna, su gorra estaba llena de billetes y monedas. El ciego reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él el que reescribió su cartel y sobre todo, qué había puesto.

El publicista le contestó "Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras". Sonrió y siguió su camino.
El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía: "HOY ES PRIMAVERA, Y NO PUEDO VERLA".

Cambiemos de estrategia cuando no nos sale algo, y verán que puede que resulte de esa manera.

Para ser exitoso no tienes que hacer cosas extraordinarias. Haz cosas ordinarias, extraordinariamente bien."

(Anónimo)