martes, 30 de diciembre de 2008

PARA EMPEZAR EL AÑO NUEVO: CERRANDO CÍRCULOS

Siempre es preciso saber cuando se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella, mas allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto.O cerrando puertas. O cerrando capítulos. Como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos. Lo importante es poder dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminas con tu trabajo? ¿Se acaba la relación? Ya no vive más en esa casa? ¿Debes irte de viaje? ¿La amistad se acaba? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente revolcándote en los "porques"; en devolver el cassette y tratar de entender por que sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito porque en la vida, tu, yo, tu amigo, tus hijos, todos y todas, estamos abocados a ir cerrando capítulos. A pasar la hoja. Al terminar con etapas o con momentos de la viday seguir para adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió. Y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. No. Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante romper fotos,quemar cartas, destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa. Papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir solo lo que tenemos en el presente.

El pasado ya paso. No esperes que te devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quien eres. Suelta. El resentimiento, el prender su televisor personal para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si andas por la vida dejando puertas abiertas, por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de regresar... ¿a que?, necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron. Así puedes enfrentarlos ya y ahora, házlo! Si no, déjalo ir, cierra capítulos. Díte a tí mismo que no, que no vuelve. Pero no por orgullo ni por soberbia sino porque tu ya no encajas allá,e n ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio,en ese oficio.

Tu ya no eres el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver. Cierra la puerta, pasa la hoja, cierra el circulo. Ni tu serás el mismo ni el entorno al que regreses será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo desprender lo que ya no está en tu vida.

Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque cuando tu vinistes a este mundo llegaste sin ese adhesivo, por lo tanto es costumbre vivir pegado a el y es un trabajo personal aprender a vivir sin el, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse y humanamente se puede lograr porque, te repito, nada ni nadie nos es indispensable. Solo es costumbre, apego, necesidad. Pero... cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacude, suelta...

Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará¡ definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.
Escrito por Pablo Coelho (novelista brasilero)

martes, 23 de diciembre de 2008

EQUIPO

El Equipo.....
  • Es tan fuerte como sus relaciones.
  • La fuerza del grupo se basa en la buena dinámica de sus miembros.
  • La actitud puede servir para crear un equipo fuerte y unido.

Nuestro Equipo se hace fuerte al....

  • Mostrar una actitud positiva dentro y fuera del campo.
  • Tomar cada una de las decisiones correctas para el equipo.
  • Creer en que podemos conseguir los objetivos.
  • Creer en la fuerza del equipo.
  • Ser ambicioso y querer siempre más.
  • Prestar atención a lo que se dice.
  • Ser exigente con uno mismo.
  • Estar preparados para ganar.
  • Ser fuertes mentalmente y luchar hasta el final.
  • Creer en nuestra identidad aun jugando fuera de casa.
  • Mantenerse unidos.
  • Tocar de pies al suelo y ser humilde como jugador y como persona.
  • Mostrar el deseo de ganar en todo lo que haces.
  • Disfrutar y contribuir a la pertenencia de un equipo, no darlo por asumido.

(Los mandamientos d Arsène Wenger-entrenador del Arsenal)

Escrito facilitado por Josep Mª Sallés.

Os adjunto un video donde se puede ver la fuerza que tiene trabajar en Equipo:

http://es.youtube.com/watch?v=xtprsgQWkPs

Libro recomendado: FISH!, de Stephen C. Lundin, Harry Paul y John Christensen; Ed. Empresa Activa, 2001

Felices Fiestas.

viernes, 19 de diciembre de 2008

NO TE DETENGAS!

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somo seres llenos de pasión. la vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa:
Tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar , porque en sueños es libre el hombre.


....Si asumimos una actitud de lucha en lugar de fracaso, nos veremos a nosotros mismos como ganadores, y cada sueño que tengamos y cada meta establecida, será un reto más que nos llevará al éxito!!!!

Escrito facilitado por Eva Sánchez.

Os envio un link relacionado con la reflexión. Esta historia es de un padre australiano que realizaba año a año el Ironman de Australia, y su mayor ilusión era competir a lado de su hijo dicha prueba, el cual - y por desgracia - nació con parálisis cerebral. El australiano nunca vio la situación de su hijo como obstáculo y entrenó muy fuerte - junto con su hijo - por varios años hasta que llegó la hora. El Australiano de aproximadamente 60 años inscribía a su hijo y a sí mismo al Ironman de Australia.
Ésta es una prueba para gente grande.... realmente gente con mentalidad ganadora, ejemplar, y con convicciones realmente fuertes. Terminar un Ironman es algo excepcional. Para dar una referencia la prueba está compuesta de tres partes, comenzando casi siempre al amanecer:
1.- Nadar en el mar o lago un tramo de 4 kms (con el frí­o de la mañana).
2.- Salir de nadar y tomar la bicicleta de ruta y recorrer un trayecto de 180 kms ininterrumpidos, con subidas y bajadas muy pesadas.
3.- Terminando la ruta de bicicleta, se termina la prueba con un maratón de 42.5 kms, lo cual es una prueba extremadamente agotadora tanto física pero primordialmente mental.
Los campeones del mundo lo hacen en 8 horas 15 minutos aproximadamente. El australiano de la historia lo terminó en casi 17 horas.
Lo más sorprendente de esta persona - y las que hacen este tipo de eventos - es la fortaleza mental y no sólo física.

...buen fin de semana a todos!!!!


http://www.youtube.com/watch?v=eK4Em0Zvdew

martes, 16 de diciembre de 2008

SER CREATIVO.......

Hace años, un inspector visitó una escuela primaria. En su recorrida observó algo que le llamó poderosamente la atención, una maestra estaba atrincherada atrás de su escritorio, los alumnos hacían gran desorden; el cuadro era caótico.
Decidió presentarse:
- Permiso, soy el inspector de turno...¿algún problema?
- Estoy abrumada señor, no se qué hacer con estos chicos... No tengo láminas, el Ministerio no me manda material didáctico, no tengo nada nuevo que mostrarles ni qué decirles...

El inspector, que era un docente de alma, vió un corcho en el desordenado escritorio. Lo tomó y con aplomo se dirigió a los chicos:
- ¿Qué es esto?
- Un corcho, señor... - gritaron los alumnos sorprendidos.
- Bien, ¿De dónde sale el corcho?
- De la botella señor. Lo coloca una máquina.., del alcornoque, de un árbol ... de la madera..., - respondían animosos los niños.
- ¿Y qué se puede hacer con madera?, - continuaba entusiasta el docente.
- Sillas..., una mesa..., un barco...
- Bien, tenemos un barco. ¿Quién lo dibuja? ¿Quién hace un mapa en el pizarrón y coloca el puerto más cercano para nuestro barquito? Escriban a qué provincia argentina pertenece. ¿Y cuál es el otro puerto más cercano? ¿A qué país corresponde? ¿Qué poeta conocen que allí nació? ¿Qué produce esta región? ¿Alguien recuerda una canción de este lugar? -

Y comenzó una tarea de geografía, de historia, de música, economía, literatura, religión, etc. La maestra quedó impresionada. Al terminar la clase le dijo conmovida:
- Señor, nunca olvidaré lo que me enseñó hoy. Muchas Gracias.

Pasó el tiempo. El inspector volvió a la escuela y buscó a la maestra. Estaba acurrucada atrás de su escritorio, los alumnos otra vez en total desorden...
- Señorita...¿Qué pasó? ¿No se acuerda de mí?
- Sí señor, ¡cómo olvidarme! Qué suerte que regresó. No encuentro el corcho. ¿Dónde lo dejó?

Ser creativo... Usar la imaginación... Pensar un poco más y tratar de encontrar la magia... esa magia transformadora... Todos somos alumnos en esta gran escuela que es la vida, y sin embargo usamos poco la imaginación, entonces vivimos a medias, buscando estimulos en cosas o lugares que solo nos ayudan a perder el tiempo pero que pocas veces nos hacen crecer o nos iluminan. Entonces, cuando sentimos hastío y estamos cansados o deprimidos nos aferramos a las excusas: no tengo dinero, no me da el tiempo, no sé qué hacer, que... y de excusa en excusa seguimos dormidos esperando que alguien cree la fórmula mágica que nos haga sentir, que nos estimule, que nos encienda.

¿Qué tal si le damos paso a nuestra creatividad y dejamos que nuestra imaginación despierte y nos dé las respuestas? Imaginar es algo así como soñar despierto, es transformar con la mente todo aquello que nos parece que no puede modificarse... La vida nos regala todos los días pequeños instantes en donde somos sus grandes artistas;sin embargo muchos solo se quejan, se aburren, o solo esperan que otros den sentido a sus días... "La creatividad despierta el poder que duerme en nuestra imaginación; es osadía, aventura para descubrir y aprender de los cambios; es respuesta hábil, no impotencia explicada o reclamo por lo que nos falta." Crear y despertar ese poder... esa es la clave...

Escrito facilitado por Judith Roque.

viernes, 5 de diciembre de 2008

ZIPI Y ZAPE

Zipi y Zape son dos jóvenes profesionales que trabajan para el mismo jefe. Cierto día, el jefe planteó a cada uno de ellos un problema para resolver.

Zipi, hombre práctico, elaboró una solución, eliminó el problema e informó al jefe aquella misma tarde. Al jefe le alegró mucho que se hubiera solventado la cuestión, pero se dijo que no debía ser tan grave si Zipi podía liquidarla con tanta prontitud. Así que Zipi recibió unas palabras de cortés agradecimiento, y se consideró que se había limitado a cumplir con su obligación.

Zape, en cambio, era maestro en el arte de “hinchar el perro”. Había aprendido desde hacía mucho tiempo que para cosechar recompensas no hay que resolver los problemas, sino “analizarlos y darles trámite”. De manera que Zape abordó así su problema:

1. Crear un expediente. Cuando el jefe le preguntaba cómo estaba el asunto, Zape contestaba: -Estoy reuniendo documentación para el expediente.
2. Enviar a todas las personas imaginables un comunicado obtuso y poco concreto, para solicitar que colaboren mediante sugerencias por escrito sobre esta cuestión.
3. Contratar un asesor para estudiar el problema con detenimiento, tras lo cual se redactaría un extenso informe recomendando un estudio más profundo y un asesoramiento más amplio.
4. Nombrar un comité permanente que se reuniría con regularidad para discutir el problema y todas sus ramificaciones.
5. Convencer al jefe para que reúna en un fin de semana a todo el personal de la oficina en algún albergue acogedor, donde se discutiría informalmente la cuestión.
6. Seleccionar cuidadosamente un grupo de trabajo, constituido por los cuadros menos familiarizados con la cuestión y encargarle una investigación detallada.
7. Pasar orden al departamento de informática para volcar sus ficheros, sacar resmas de listados de todos los datos más o menos remotamente relacionados con el asunto y enviar copias a todas las personas afectadas.
Zape ha aprendido de memoria los consejos de James H. Boren a los burócratas formales:
a. Motiva, potencia, impulsa y solventa
b. Coordina, maximiza, reúne, implementa
c. Armoniza, optimiza, controla y computa
d. Dialoga, cuantifica, indexa y refuta

Lo más conveniente: ¿Por qué se comporta Zape de esta manera?. Una vez más, nos hacemos la pregunta mágica. Al reemplazar la acción por el análisis, Zape gana tres puntos a su favor:

1. No asume ningún riesgo.
2. Consigue destacar y establecer muchas buenas relaciones en toda la empresa.
3. Complace a su jefe. Este Zape es el líder del porvenir. Le dí un problema difícil de resolver y no ha dejado piedra por remover, apuesto a que serán más de cincuenta las personas que se han puesto en marcha por iniciativa suya.

Si crees que Zape está en buen camino para hacer carrera, te equivocas. Así no se aprende a tomar decisiones ni a emprender acciones. Tarde o temprano, el hábito de establecer la parálisis por el análisis hará que Zape quede marcado como uno que no sabe decidir, y que por consiguiente no vale como Dirigente.

En cuanto a Zipi, puede ocurrir una de estas dos cosas:

1. Que acabe por imitar a Zape, en vista de que el sistema parece premiar el comportamiento de este.
2. Que abandone la empresa en busca de un lugar donde se le reconozcan sus méritos.

En uno y otro caso, la empresa pierde.


¿Cómo está tu empresa?. Ahora preguntémonos: ¿La tuya es de las que recompensa, a los Zipis o a los Zapes?

Demasiadas empresas grandes padecen una escasez de empresarios y una sobreabundancia de caciquillos y jefecillos. Son dirigidas por gente que sabe celebrar largas reuniones, escribir informes, analizar datos y cifras y producir grandes volúmenes de papel, pero incapaz de elegir un rumbo de acción y mantenerlo. No obstante, atención, no estamos diciendo que la planificación, las previsiones y los análisis no sean importantes; lo que pasa es que muchos de nosotros, al parecer, hemos olvidado algo más importante todavía: la finalidad de toda organización consiste en obtener resultados.

Por lo anterior es importante conocer cuál es la cultura de nuestra organización, o cuál es la que están aplicando muchos jefes, porque quizás se esté transformando esta o requiere transformarse en una entidad productiva con acciones simples.

(Aparecido en la Red)

martes, 2 de diciembre de 2008

LA FALACIA DE SENTIRSE DESMOTIVADO

LA FALACIA DE SENTIRSE DESMOTIVADO





Cada uno de nosotros es responsable de su propia motivación. Esperar a que nos motiven es una forma de engañarnos a nosotros mismos y de esconder nuestras debilidades e incompetencias.




Dos canteros estaban picando unos bloques de granito. Un visitante les preguntó lo que hacían. El primer cantero, de aspecto desaliñado, protestó: "Estoy cortando esta maldita piedra en bloques". El segundo replicó: "Estoy en este equipo de trabajo que construye la catedral". Esta historieta, relatada por el expresidente de la aerolínea SAS, Jan Carlzon, ejemplifica la responsabilidad en el objetivo global de la compañía, pero también pone de relieve dos actitudes contrapuestas ante el trabajo y ante la vida.




Seguro que todos conocemos muchos casos como el del primer cantero.




Personas que se pasan el día repitiendo incansablemente el latiguillo de "estoy desmotivado; en la empresa nadie me motiva". Oímos esta frase una y otra vez durante años y curiosamente siempre son las mismas personas las que dicen sentirse desmotivadas.




Existe una inclinación profundamente enquistada a que la gente se queje a menudo de que en su empresa nadie le motiva. Ésta es una de las principales causas por la que se generan ambientes desagradables.




Este tipo de personas buscan la motivación fuera de ellos y de este modo la responsabilidad también se queda fuera. Es la actitud de quedarse de brazos cruzados esperando la llegada del milagro: "aquí estoy, venga, motívame". Esta frase va seguida de una retahíla de excusas y de razones ficticias que se convierten en dardos contra el jefe y contra la sociedad en su conjunto. Todo el mundo es responsable de esa falta de motivación menos el sujeto en cuestión.




Hay que terminar con esta falacia que para lo único que sirve es para esconder las incompetencias y debilidades propias. Una persona no puede motivar a otra; cada persona se puede y se debe motivar a sí misma. La única manera para conseguir que alguien haga algo es que lo quiera hacer. Cada uno de nosotros es responsable de su propia motivación.






Un motivo para actuar


Como lo define el experto en gestión José Ballesteros de la Puerta, motivación es dar o tener un motivo para poner acción. Hasta que una persona no considere su motivo o motivos suficientemente fuertes como para actuar, no actuará por sí mismo. Una persona puede tener información para realizar una determinada tarea, puede tener capacidades y destreza, pero lo realmente importante y crítico es que desee hacerlo.




¿Significa esto que una persona no puede motivar a otra? ¿Es falso entonces que una de las principales cualidades del líder es que sepa motivar a su equipo? Las palabras de un antiguo entrenador de fútbol pueden servir de ejemplo sobre lo que estamos comentando: "Mi trabajo no consiste en motivar a los jugadores; ellos traen consigo una extraordinaria motivación; mi trabajo consiste en no desmotivarles".




Si bien no podemos motivar a otro, lo que sí podemos hacer es ayudar a crear el clima apropiado que ayude a la automotivación.




En este terreno es fundamental que las empresas fomenten el sentimiento de pertenencia a un grupo; que la retribución sea digna; que existan posibilidades de superación y promoción; y que las personas puedan sentirse útiles y orgullosos de lo que hacen. También es muy importante que los jefes de una organización creen canales de comunicación flexibles y eficaces que les permitan estar en contacto directo con todos los trabajadores. Este trasiego de conocimientos es una fuente inagotable de mejora.



Responsabilidad


Si bien es necesario que las empresas implanten mecanismos para ofrecer a los empleados los instrumentos necesarios para potenciar su trabajo -lo que los gurús denominan empowerment-, nada justifica la falta de motivación de la que hace gala mucha gente. Y este "nadie me motiva" lleva implícito un temor claro a la asunción de responsabilidades. El consejero delegado de la empresa Make a Team, Juan Mateo, es muy duro al respecto: "La responsabilidad vive malos tiempos; son muy pocos los que se responsabilizan de los actos que cometen cuando estos actos conllevan penalización o han culminado en situaciones ingratas; uno no se responsabiliza del fracaso, pero exige autoría cuando emerge el éxito".


Queda claro que cada uno de nosotros somos responsables de nuestra propia motivación. Y lo que tenemos que ser capaces es de que dure. El gran enemigo del hombre es él mismo, y en nuestro interior ganamos o perdemos las batallas. Una actitud mental positiva resulta fundamental para potenciar nuestros puntos fuertes, minimizar nuestras debilidades y mantener el fuego de la motivación, como cuenta Zig Ziglar en su libro Nos vemos en la Cumbre: "Los domingos enciendo un fuego y me echo una siesta. Cuando me despierto, el fuego se ha apagado y los troncos humean. Me levanto, agarro el atizador y doy unos golpes a los troncos. Rápidamente brotan las llamas y nuevamente tengo un hermoso y llamante fuego. No echo más leña. Todo lo que hago es sacudir la que ya hay para que el oxígeno reactive el fuego". Todos tenemos ascuas dentro y lo único que debemos hacer es avivarlas, como nos enseña Zig Ziglar.



Capital humano


Las verdaderas fortalezas de las empresas residen en el capital humano y animar e impulsar su desarrollo puede ser vital para la supervivencia de una organización dentro del competitivo mundo en el que vivimos. Resulta necesario que directivos y trabajadores hagan una profunda autocrítica de sus actitudes para buscar y mantener esa motivación que tanto nos preocupa.


Sólo así podrá convertirse en habitual una actuación como la que relata en todas sus charlas el vanidoso de Jan Carlzon, como ejemplo de lo que él dice que consiguió implantar en la aerolínea SAS:


Rudy Peterson era un hombre de negocios americano que estaba hospedado en el Grand Hotel de Estocolmo. Un día dejó el hotel y se dirigió al aeropuerto de Arlanda, al norte de Estocolmo, para realizar un vuelo a Copenhague y cerrar un negocio. Cuando llegó al aeropuerto se dio cuenta de que había dejado su billete en el hotel. Lo había colocado encima de la mesa para ponerse el abrigo y se había olvidado de recogerlo. Todo el mundo sabe que no se puede subir a bordo de un avión sin billete, de modo que Rudy Peterson ya se había resignado a perder el vuelo y el negocio. Pero se llevó una agradable sorpresa cuando explicó su problema a una empleada. "No se preocupe, señor Peterson -le dijo-. Aquí está su tarjeta de embarque, le daré un billete provisional si usted me dice su número de habitación en el Grand Hotel y su destino en Copenhague, yo me ocuparé del resto". Mientras Rudy Peterson esperaba en la sala de pasajeros, la empleada llamó al hotel e hizo que un botones subiera a la habitación a recoger el billete, que estaba donde Peterson dijo que estaría. La empleada envió una limousine de SAS para recogerlo y traerlo directamente al aeropuerto. Todo fue tan rápido que el billete llegó antes de que saliera el vuelo. Nadie estuvo más sorprendido que Rudy Peterson cuando el asistente de vuelo se le acercó y le dijo simplemente: "Aquí está su billete".


Lógicamente, para SAS resultó caro -por el coste de la limousine- el recuperar el billete, pero a cambió consiguió un cliente para toda la vida. La actitud de la empleada de la aerolínea fue un claro ejemplo de responsabilidad y de participación en el objetivo global de la compañía.


Claro está, Jan Carlzon nunca ha explicado lo que hubiera ocurrido si no llega a aparecer el billete.


Fuente: Expansión