martes, 18 de septiembre de 2012

HÁBITO DE LA POSTERGACIÓN. 5 ESTRATEGIAS PARA ELIMINAR ESA CONDUCTA

¿Te has propuesto un objetivo y luego lo has abandonado ante el primer obstáculo? ¿Tienes metas que te darían más satisfacción pero no encuentras tiempo para realizarlas? La postergación es un hábito y para que tu capacidad se manifieste y tu eficacia brille necesitas deshacerte de él (el hábito). En este artículo, aprenderemos cómo dejar de postergar para obtener más en nuestra vida con menos esfuerzo y más satisfacción.

Paso 1: Eliminar el perfeccionismo

“Es mejor hacer algo imperfectamente que hacer nada perfectamente”. Robert Schuller.

La postergación es un hábito originado en una creencia en nuestro interior.

La postergación es también una conducta. Toda conducta tiene una finalidad positiva aunque las consecuencias no sean las deseadas. La finalidad de la postergación es evitarnos el miedo a fracasar. En otras palabras, la postergación es una forma negativa de protegernos a través del miedo. Otra finalidad de la conducta de la postergación es la búsqueda de la perfección, parece una finalidad positiva pero en realidad significa que necesitamos hacer las cosas perfectas o no las hacemos. Y la verdad es que, por nuestra condición humana en continua evolución, la perfección es solo un ideal; para fines prácticos de obtener resultados, es mejor actuar en el momento con lo que sabemos, o el momento y la meta pasarán.

Puede que no hagamos las cosas perfectas pero podemos hacerlas bastante buenas y, con el continuo hacer, las haremos cada vez mejor y más satisfactoriamente.

“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”.

“Lo importante del viaje, no es el trayecto, ni la meta, lo importante en el viaje es el caminante, y más aun su satisfacción”.

Ejercicio Aplicativo:

Desarrolla las preguntas que desarticulan la postergación:

¿Qué conversación interna respalda tu postergación?

¿Qué nueva conversación interna te motivaría a hacer YA aquello que dices desear hacer?

¿Qué 3 cosas eliminarías de tu vida para dejar de postergar?

¿Qué 3 beneficios obtendrías si hicieras YA lo que vienes postergando?

¿Qué precio pagas hoy por POSTERGAR aquello que deseas?

“Podemos tener razones o podemos tener excusas, lamentablemente para triunfar no podemos tener ambas”.

Paso 2: Modifica tu idea de "fracaso", cámbiala por "entrenamiento"

“El fracaso es solo una interpretación que vive en nuestra mente, si elegimos darla por cierta se hará carne en nuestra vida”.

“La marca principal de un genio no es la perfección sino, la originalidad para abrir nuevas fronteras”. Arthur Koestler.

El fracaso solo es una manera distinta aprender hacer bien las cosas, si fracasas y eliges verlo como un proceso de entrenamiento, eso te permitirá extraer la lección beneficiosa y la experiencia para redefinir tu accionar la próxima vez. Hay valiosísimas joyas de aprendizaje en cada "error" o fracaso, solo si eliges no tomártelo de forma personal. ¿Cómo se logra eso? A través de un nuevo ángulo de visión de la situación de fracaso: que hayas fracasado una vez no significa que "seas" un fracaso, la persona no es la conducta. Tú eres mucho más grande y trascendente que tus supuestos "errores".

No tienes que hacerlo todo perfecto a la primera sin entrenamiento: cuando ves un atleta de campeonato, ves la punta del iceberg, detrás de esa maestría hay miles de horas de práctica, entrenamiento, derrotas, errores, fracasos; pero sobre todo mucho optimismo y objetividad para seguir apostando por sí mismo ante la vida.

Herramientas de ayuda:

¿Cuántas cosas lograrías si te dieras permiso para "fallar" y que no te importe la primera vez?

¿Cuántas cosas lograrías si te permitieras tomar cada "fracaso" como lección?

¿Cómo te sentirías contigo mismo si le perdieras el miedo al fracaso pasándole por encima accionando?

¿Se te harían las cosas más sencillas al saber que en el fondo nunca puedes fallar?

A partir de ahora elige la palabra "entrenamiento" en vez de "fracaso”.

Elige la frase "genio entrenando" en vez de "nunca hago nada bien";)

“El éxito revela su secreto al que sabe ser constante en su fe en sí mismo”.

“¿Si tú no te animas, quién más lo hará?; Los demás están demasiado ocupados pensando en sus propios miedos como para animarte por tus logros”.

“Que la fuente de tu motivación sea tu propia voz en tu interior”.

Paso 3: Definiendo lo que quieres: hoja de ruta

¿Si un barco no sabe dónde va, llegará a algún puerto?

¿Si no sabes exactamente qué quieres crees que podrás obtenerlo?

Muchas veces la postergación se presenta porque no hay una definición clara de qué queremos, por qué y cómo habremos de lograrlo. Si respondes y defines estos tres aspectos la motivación para tu hacer aparecerá y la postergación disminuirá.

Sin objetivos claros y específicos los deseos son quimeras pasajeras.

Muchas veces las preguntas son la respuesta: Pregúntate:

¿Qué quiero realmente en esta área de mi vida (trabajo, estudios, hogar, relaciones, etc.)?

¿Por qué lo quiero?

¿Cómo podría lograrlo?

¿Qué 3 primeros pasos tendría que dar para acercarme a lo que quiero?

¿Qué 3 cosas tendría que dejar de hacer para acercarme a lo que quiero?

Los ejercicios sencillos de esta sección te ayudan a desarrollar claridad. Son muy sencillos y el aporte de auto descubrimiento es invaluable.

Al hacer estos ejercicios obtienes mucho con muy poco, ¿suena bien verdad?

Paso 4: Diferenciar el ser del hacer

“Tu capacidad para ser un ganador el 100% del tiempo está basada en renunciar a la noción de que perder en algo es equivalente a ser un perdedor”. Wayne Dyer.

La conducta no es la persona. Hay una diferencia sustancial entre fracasar y ser un fracasado. Fracasar es el hacer. Fracasado se refiere al ser

Muchas veces postergamos hacer algo porque creemos que si no podemos hacerlo "seremos un fracaso" y no es así, si las cosas no salen como queremos solo será una experiencia no una verdad acerca del ser que somos.

¿Qué 3 cosas te permitirías hacer si eligieras siempre definirte como ganador?

¿Qué 3 cosas te impiden definirte como ganador: tus amigos, la sociedad, tu familia, importan más que tú?

¿Para definir el SER que eres eliges a los demás o te eliges a ti?

¿Para saber más acerca de ti les preguntas a los demás o buscas en tu interior?

¿Qué 3 cosas dejarías de hacer si te defines como ganador?

Hacemos de acuerdo a como somos

Pero también podemos ser de acuerdo a la forma que actuamos.

¿Cómo te sientes mejor cuando te defines por lo que haces o por lo que eres?

¿De qué 3 maneras lograrías sentirte mejor con respecto a lo que eres?

Paso 5: Manejo efectivo del tiempo

Hagamos lo difícil inmediatamente y tomémonos un poco más de tiempo para lo imposible. El momento para hacer eso que piensas es ahora, nunca es lo suficientemente tarde para comenzar.

Identifica qué excusas (conversaciones internas) utilizas para posponer.

Identifica en qué áreas de tu vida postergas más y por qué.

Dale vuelta a esa excusa con una nueva conversación interna.

Mini plan estratégico para dejar de postergar:

1. Identifica y escribe una lista con las 5 cosas más importantes que postergas usualmente.

2. Identifica qué recursos necesitas para llevar a cabo esas 5 cosas importantes.

3. Asígnales orden de importancia o prioridad

4. Por cada cosa importante que quieras hacer identifica 3 pasos.

5. Asigna a cada una de las 5 cosas importantes una hora específica.

6. ¡Toma acción! Recuerda que jamás hay pérdida solo aprendizaje.

7. Cada día confecciona listas con las cosas más importantes para hacer

8. Asígnales hora exacta.

9. Incorpóralas en tu horario habitual

10. Márcalas en tu agenda.

**Tener una agenda te ayuda a llevar un control ordenado de la distribución de tu tiempo y es un sistema efectivo para evaluar en qué inviertes tu precioso tiempo.

**Tener un horario te ayuda a dar en el blanco de tus objetivos, es una efectiva forma de visualizar "en panorámico" la forma como asignas tu tiempo a las cosas importantes en tu vida.

viernes, 7 de septiembre de 2012

EL CONTRATO EMOCIONAL

En cualquier trabajo hay un contrato escrito o verbal en el cual se establece un pacto laboral. Es de suma importancia, que este documento tenga todos los puntos que deban especificarse y que sea lo más completo y detallado posible, para facilitar en el futuro, muchas cuestiones que puedan derivarse del mismo, pero aún más importante que este tipo de contrato, es el denominado "emocional", del cual nadie habla y que sin duda marcará nuestra vida profesional.


Parece que una vez que se han negociado unas condiciones económicas y un determinado horario, ya está todo hecho pero aunque haya que incluir muchos más puntos, hay un contrato emocional que subyace y que debemos siempre considerar.

En este punto está claro que también el empleado debe comprometerse no solo a un horario sino a una forma de trabajar responsable y en este punto habría que incluir su compromiso en aspectos como:
-Interés por el negocio
-Implicación en el mismo
-Cumplimiento moral y real
-Respeto por los compañeros
-Saber trabajar en equipo
-Disciplina
-Ética
-Afán de superación
-Disponibilidad más allá del papel
-Ilusión
-Positivismo

Al igual que por parte del jefe su disposición para tener:
-Respeto
-Reconocimiento y agradecimiento
-Enseñanza y tutelaje
-Comunicación permanente
-Información clara y a tiempo real
-Ayuda cuando sea preciso
-Facilitar la conciliación
-Saber premiar y censurar de forma equitativa

Y sobre todo por ambas partes; FLEXIBILIDAD, ya que es la habilidad más importante para que los profesionales triunfen y lleven con éxito en el negocio. Debemos sustituir la relación de obligaciones y derechos por compromiso e implicación...... seguro que así nos sentiremos mejor y el desarrollo profesional vendrá rodado. No basta con cumplir solo lo estricto reflejado en el papel ya que abriendo la mente encontraremos nuestro lugar para convertir el trabajo en una parte más placentera de nuestra vida.



viernes, 3 de agosto de 2012

ESTRELLAS DE MAR

Había una vez un escritor que vivía a orillas del mar; una enorme playa virgen donde tenía una casita donde pasaba temporadas escribiendo y buscando inspiración para su libro. Era un hombre inteligente y culto y con sensibilidad acerca de las cosas importantes de la vida.

Una mañana mientras paseaba a orillas del océano vio a lo lejos una figura que se movía de manera extraña como si estuviera bailando. Al acercarse vio que era un muchacho que se dedicaba a coger estrellas de mar de la orilla y lanzarlas otra vez al mar.

El hombre le preguntó al joven que estaba haciendo. Este le contestó; "recojo las estrellas de mar que han quedado varadas y las devuelvo al mar; la marea ha bajado demasiado y muchas morirán".

Dijo entonces el escritor." Pero esto que haces no tiene sentido, primero es su destino, morirán y serán alimento para otros animales y además hay miles de estrellas en esta playa, nunca tendrás tiempo de salvarlas a todas".

El joven miró fijamente al escritor, cogió una estrella de mar de la arena, la lanzó con fuerza por encima de las olas y exclamó " para ésta... sí tiene sentido, esta estrella no morirá".

El escritor se marchó un tanto desconcertado, no podía explicarse una conducta así. Esa tarde no tuvo inspiración para escribir y en la noche no durmió bien, soñaba con el joven y las estrellas de mar por encima de las olas. A la mañana siguiente corrió a la playa, buscó al joven y le ayudó a salvar estrellas.

PD.: Dedicado a todas las personas que ayudan y salvan vidas diariamente, vidas humanas, vidas animales y vidas vegetales, a los que nunca pierden la esperanza, aunque el resto de personas les digan que no lo hagan … que no vale la pena…

viernes, 29 de junio de 2012

¿Inteligencia emocional o suerte?

Tras el partido de semifinales de la Eurocopa de 2012 que ha enfrentado a España y Portugal, leía los labios de Cristiano Ronaldo decir “No es justo, no es justo”.

Realmente ¿la tanda de penalties es cuestión de suerte? ¿Es justo vencedor el equipo que marca más penalties? Mi respuesta es SI.
¿Cuántos penalties ensayan los jugadores en sus entrenamientos sin errar, y por qué fallan en el momento crítico? ¿Por qué se agarrotan los músculos o me paralizo ante una situación tensa?
¿Os habéis parado a pensar el gran control emocional y las habilidades que deben gestionarse al lanzar o tratar de parar un penalty en un momento de tanta presión como puede ser una semifinal o una final de un torneo de envergadura?
Al enfrentarse al momento de máxima presión de lanzar o parar un penalty, el control de las emociones debe ser óptimo para llevar a cabo la habilidad del lanzamiento, o la parada. Todo control emocional, nos llevará a una mejor ejecución de la habilidad. Todo esto conlleva un entrenamiento previo de la mente, no solo de la habilidad. Debe producirse una introspección interior, es decir, hablar hacia dentro de nosotros mismos.
El deportista debe sentirse solo entre las 100.000 personas de un estadio. El gran Andrés Iniesta (“¡¡¡Iniesta de mi vida!!!), comentaba tras marcar el gol que hizo a España campeona del mundo en el año 2011, que cuando fue a golpear el balón, no oía nada, sentía que estaba solo frente al balón. Esa introspección fue lo que le llevo a empujar el balón dentro de la portería. Eso mismo, hizo Cesc Fábregas en el lanzamiento del penalty que ha llevado a España a la Final de la Eurocopa 2012....hablar con la pelota…. Su diálogo con la pelota diciéndole: “Vamos juntos a hacer historia, vamos hasta el final”, le llevo a realizar esa introspección, como herramienta de gestión de sus emociones.
Este entrenamiento de introspección, es cuanto menos, más entrenado y utilizado por un portero que por un jugador de campo. ¿Os podéis imaginar la cantidad de diálogos internos que puede tener un portero de fútbol durante 90 minutos? Este entrenamiento previo del día a día en un partido, debe llevarle a gestionar de mejor manera su estado emocional frente a una pena máxima, pero al igual que un jugador de campo, debe entrenar las habilidades de su puesto.
No podemos olvidar del entrenamiento de la habilidad. Estoy seguro que si tengo que lanzar un penalty en un partido entre amigos, si no lo ensayé previamente, reduzco mis posibilidades de éxito. Entrenamiento de habilidades y de emociones deben ir de la mano para alcanzar el éxito.
Dejemos de lado la típica y tópica frase de “la suerte de los penalties”. Todo entrenamiento de habilidades y emociones, nos llevarán a enfrentarnos a las situaciones que se nos presentan en el día a día, y nos ayudarán a superar estas situaciones de forma óptima.

Por último,no os olvidéis de una última cosa….¡¡pensad siempre que alcanzaréis el éxito, visualizarlo!!….y junto a ese entrenamiento previo de emoción y habilidad, se conseguirán las metas.

A la selección española sólo le queda un paso para alcanzar su meta…¿Cuánto os queda a vosotros?


Escrito por Juan Pedro Vegas Rodriguez.

jueves, 15 de marzo de 2012

VIVIR EL AQUÍ Y EL AHORA



Este mensaje es para ti, quieres hallar felicidad, pero te asemejas al hombre que "cree haber perdido su caballo, se pasa toda la vida buscándolo, y al final descubre que siempre estuvo montado en el" (Chuang Tzu).
Estas habituado a tener la atención dirigida hacia afuera, para percibir con la mente todo aquello que es exterior a ti. Dejas que la mente interprete cuál es el mundo real. Permites que designe lo que tu eres, según la comparación con las fachadas que fabrican los demás. Es ella quien decide si eres pobre o rico, bonita o fea, bueno o malo, poderoso o miserable, talentoso o bruto. Y luego pasas la vida anhelando ser aquello que no eres, tener aquello que no posees y sufres enormemente porque no puedes alcanzarlo.
Cuando construyes tu realidad con la mente, el pensamiento siempre está en movimiento. Viajas al pasado a recorrer una y otra vez aquellos eventos traumáticos donde te quedaste atascado. Repasas el dolor y dramatizas diálogos interminables de lo que podrías haber hecho y lo que deberías haber dicho. En este proceso pierdes tu salud, tu alegría, y el mundo parece gris y desabrido.
La mente no sabe vivir el tiempo presente, porque está demasiado ocupada para percibirlo. Si no está rebuscando en los archivos del pasado, estará planeando el futuro dentro de los parámetros de lo que ya has vivido. Ella no tiene posibilidades de aceptar algo diferente a lo que ya conoce, ni tampoco consigue manipular lo que vendrá para complacer tus deseos y apetencias. Los pensamientos proyectados al futuro te paralizaran de miedo, porque se enfrentan con la incertidumbre. Y el miedo es tu peor consejero, recuérdalo. Si lo aceptas como huésped te atraerá precisamente aquello que mas temes.
Cuando tomas la determinación de ser feliz, solo hay un cambio que debes hacer para lograrlo. Usa tu facultad de atención, y dirígela hacia adentro. Lo primero que trascenderás será el concepto del tiempo. Te darás cuenta de que el pasado no existe ya que para ser libre, debes diluirlo. Que el futuro se sale de tus manos, pues su único elemento fijo es la inseguridad. Es así porque la eficacia de tu aprendizaje depende ampliamente del hecho de enfrentarte con aquello que ignoras.
Solo puedes ser feliz en el “aqui y el ahora”, que es lo único que es tuyo. Ese “aqui y ahora” tienes que vivirlo, no con la mente y sus juicios interminables, sino con la conciencia de tu cuerpo físico y su inteligencia celular. Esto lo consigues si cultivas la atención enfocada hacia tu interior. Desde allí se te revelara un universo nuevo, espiritual y perfecto.
El “aqui y el ahora” te permite disfrutar del regalo que son tus sentidos, el olfato, la vista, el tacto, el gusto y el oído, que están ahí para realzar la vivencia de las maravillas que te rodean. Cuando la mente interfiera para sabotear tu percepción, vuelve inmediatamente tu atención hacia el cuerpo.
Permite que el pasado se disipe con el convencimiento de que siempre hiciste lo mejor que pudiste. Este es el secreto de un hombre, que al acercarse el final de su vida sabe morir, simplemente porque ha sabido vivir.


Escrito enviado por Gisela Masdeu.

martes, 7 de febrero de 2012

¿TE QUEJAS PARA DESAHOGARTE O ES TU ESTILO DE VIDA?



Creo que es en Annie Hall donde Woody Allen contaba esta historia:
Hay un viejo chiste sobre dos ancianas que están en un hotel. Una dice: -“¡Qué mala es la comida!”, y la otra contesta: -“Si, y las raciones son tan pequeñas”.
Supongo que la verosimilitud de la cita se podrá cotejar en internet. Hay que tener cuidado con lo que se escribe en la Red porque antes se descubre a un inexacto que a un ignorante :-) En muchas ocasiones las quejas no significan mucho, salvo que la vida no es perfecta, y no influyen prácticamente en nuestro comportamiento, en el día a día.
Así, casi todas las mañanas, cuando tengo que madrugar para ir al trabajo, suelo rezongar lastimosamente sobre mi incómodo destino de laboriosa hormiga pero, sin embargo, tras la ducha, y una vez montado en el tren de mis hábitos diarios, el lamento queda atrás, arrinconado y sin efecto.

El problema no es la queja en sí, que no deja de ser un mera reacción verbal o emocional producto de un mal momento. Si me corto afeitándome, me duele y me quejo; si me abandonan como a un perro chico, ladraré y aullaré, y me pondré a patear en busca de un nuevo hogar…o no. Pero, ¿y si resulta que cuando me quejo alguien me presta atención, me escucha, me echa cuentas, como dicen en Sevilla? Entonces la queja dejaría de ser una consecuencia natural para pasar a tener una función social.
“La diferencia entre las ratas y los seres humanos es que la mayoría de estos últimos seguirán en un túnel en el que no hay queso” . Quién se ha llevado mi queso, 1998. Spencer Johnson
El problema no son las quejas en sí, sino lo que hago (y hacen) con ellas. Quejarse, a uno mismo y/o a los demás, se ha puesto de moda, se ha convertido en una forma de comunicación en sí misma, en una forma muy frecuente de relacionarse con los demás. La queja es un pozo sin fondo como tema de conversación. Los que se quejan demandan atención y piden que se les den razones o se les de la razón (suelen ser sinónimos), y los que escuchan las lamentaciones se prestan inconscientemente al juego. También los profesionales de la orientación profesional, el coaching, la educación e incluso el management, que actúan sobre el pesimismo verbal intentando hacer ‘entrar en razón’ a sus clientes y animándolos: “la vida no es tan mala”, “te lo estás tomando a la tremenda”, “vamos, mañana será otro día!”…
¿Cómo debemos actuar antes aquéllos cuyo estilo de vida es la queja? Es más, ¿cómo deberían comportarse ellos mismos para no perder su energía y hacerla perder a los que les rodean? Sólo se me ocurren dos vías antagónicas: intentar racionalizar continuamente para encontrarle sentido a nuestros problemas o aceptar que la vida puede ser dura a veces y seguir con el plan marcado, dando el próximo paso previsto.
En esta sociedad de la felicidad, nos dicen y nos decimos que tenemos que sentirnos bien y tener ‘inteligencia emocional’ para así estar en condiciones de trabajar y vivir mejor. Pero ya hace más de un siglo que el creador de la psicología funcional, William James, acuñó el principio más efectivo para alcanzar el bienestar y para reducir las quejas y la insatisfacción que generan las propias obsesiones:
“El pájaro no canta porque es feliz sino que es feliz porque canta.”
Cada vez veo a más personas insatisfechas que analizan y vuelven a analizar sus problemas, y los convierten en objeto de conversación y rumiación social. Cada vez más personas esperan que la felicidad ‘llegue a sus vidas’ y acabe con la imperfección y la mediocridad de su día a día. Hace tiempo que dejaron de cantar esperando las ganas de cantar.
Quejarse no es especialmente negativo si no lo usas como excusa para abandonar la ruta o para dejarse ir al pairo. Y el verdadero problema se genera cuando la queja se ha convertido en tu estilo de vida y de relación. Los demás ya esperan esa actitud por tu parte y tú te sientes cómodo en el papel de experto en qué no hacer y qué no funciona.
¿Cómo evitar el yugo del negativismo? Haz planes, da pasos pequeños, mantente activo y no abras la boca salvo para hacer propuestas. ¿Un lema? “Te sientas como te sientas, pienses lo que pienses, haz lo que debes, lo que tienes previsto.”


Escrito por Alfonso Alcántara: Coach y consultor en empleo 2.0, desarrollo profesional, redes sociales y productividad.

miércoles, 4 de enero de 2012

VALES MUCHO




No solamente es más apreciado el ser espontáneo, sino que es mucho más fácil.
Mucha gente gasta bastante energía en aparentar lo que realmente no es.
¿Por qué sucede que hay personas que parecen "mimetizarse" con los demás
y les cuesta ser natural y espontánea?
¿Por qué se dice lo que realmente no se siente?
Lo sé bien, porque en mis primeros años de vida fui así.
Tempranamente aprendí que no podía decir lo que pensaba, porque mis los mayores me lo reprochaban.
Luego, me pareció que los demás se sentían bien si uno estaba de acuerdo con ellos y mal si manifestaba opiniones diferentes. Y yo buscaba desesperadamente la aceptación de los demás.
Sin embargo, fui descubriendo que los otros dejan de considerarte y respetarte al darse cuenta que uno no tiene una opinión clara y definida. Y lo peor, uno deja de respetarse a sí mismo.
Aprendí que no tenemos por qué caerle bien a todos ni estar de acuerdo con todos. Es probable que cuando todos seamos sabios ya hayamos alcanzado la plena iluminación, estemos todos de acuerdo.
Mientras tanto, en la búsqueda de la verdad, tendremos posiciones distintas, según nuestras experiencias y conocimientos.
Todo esto está relacionado con la seguridad en sí mismo. En la medida que somos conscientes de nuestro propio valer, nos atrevemos a ser nosotros mismos y pensar por sí mismos. No hay que andar por el mundo buscando satisfacer a los demás, ni llenando las expectativas de los otros.
Hay que disponerse a aceptar a los demás con sus virtudes y defectos, con sus opiniones y puntos de vista. Y disponerse a respetarse también a sí mismo.
Es posible que al principio se pierdan amigos que no compartan nuestra manera de ser y opinar. Pero si eres consecuente con tus ideas y contigo mismo, tendrás muchos verdaderos amigos en el futuro.
Decir la verdad puede que moleste a alguien, pero la mayoría aprenderá a valorar a quien es veraz.
Ya se escribió hace mucho tiempo (en La Biblia) "que tu sí, sea sí; que tu no, sea no".
Una buena práctica es darse mensajes a sí mismo, ya sea mediante un diálogo interno, carteles, escritos, dibujos, etc., que digan: "Tengo seguridad y confianza en mí".
Tú vales mucho más de lo que te imaginas.




facilitado por un compañero de wtn