miércoles, 5 de mayo de 2010

Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo.
“Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando”. Hay que entrenar esa mente.
MARIO ALONSO PUIG :

"Tengo 48 años. Nací y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres niños. Soy cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital de Madrid. Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. Soy católico. Acabo de publicar Madera líder (Empresa Activa)"
-Más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión?
-Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.
-¿Psiconeuroinmunobiología?
-Sí, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.
-¿De qué se trata?
-Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.
-¿Qué tipo de cambios?
-Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.
-¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de sabios?
-Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.
-¿Cambiar la mente a través del cuerpo?
-Sí. Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente, no más razonable, llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.
-¿Dice que no hay que ser razonable?
-Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué y el porqué que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.
-Exagera.
-Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretación de la realidad.
-Más recursos…
-La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente personas con transtornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.
-¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?
-Santiago Ramon y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metáforica. Ahora sabemos que es literal: “Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”.
-¿Seguro que no exagera?
-No. Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.
-¿Hablamos de filosofía o de ciencia?
-Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harward han demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse un 80%.
-¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?
-Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite: la percepción va más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.
-¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?
-El miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona.
-La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.
-Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad
primero ha de haber preparación, sino sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.
-Deme alguna pista.
-Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra. Cuando decimos “voy a hacer esto” y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.

-Ver lo que hay y aceptarlo.
-Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste persiste. La aceptación es el núcleo de la transformación.

Entrevista aparecida en La Vanguardia Digital de España. Colaboración de Johnny Rosales.



Escrito facilitado por Marta Borrego.

miércoles, 28 de abril de 2010

ACTITUD Y AUTOCONTROL


Era una bochornosa tarde de agosto en la ciudad de Nueva York. Uno de esos días asfixiantes que hacen que la gente se sienta nerviosa y malhumorada. En el camino de regreso a mi hotel, tomé un autobús en la avenida Madison y, apenas subí al vehículo, me impresionó la cálida bienvenida del conductor, un hombre de raza negra de mediana edad en cuyo rostro se esbozaba una sonrisa entusiasta, que me obsequió con un amistoso «¡Hola!
¿Cómo está?», un saludo con el que recibía a todos los viajeros que subían al autobús mientras éste iba serpenteando por entre el denso tráfico del centro de la ciudad. Pero, aunque todos los pasajeros eran recibidos con idéntica amabilidad, el sofocante clima del día parecía afectarles hasta el punto de que muy pocos le devolvían el saludo.
No obstante, a medida que el autobús reptaba pesadamente a través del laberinto urbano, iba teniendo lugar una lenta y mágica transformación. El conductor inició, en voz alta, un diálogo consigo mismo, dirigido a todos los viajeros, en el que iba comentando generosamente las escenas que desfilaban ante nuestros ojos: rebajas en esos grandes almacenes, una hermosa exposición en aquel museo y qué decir de la película recién estrenada en el cine de la manzana siguiente. La evidente satisfacción que le producía hablarnos de las múltiples alternativas que ofrecía la ciudad era contagiosa, y cada vez que un pasajero llegaba al final de su trayecto y descendía del vehículo, parecía haberse sacudido de encima el halo de irritación con el que subiera y, cuando el conductor le despedía con un «¡Hasta la vista! ¡Que tenga un buen día!», todos respondían con una abierta sonrisa.

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Ejercicio: Contesta las siguientes preguntas.

1) Describe con tus propias palabras cómo puede afectar a nuestro estado de ánimo el
estar con una persona que se muestra feliz y contenta.

2) ¿Qué pasaría si el conductor del autobús estuviese de mal humor? ¿Cómo afectaría
eso a los pasajeros?

3) Describe cómo afecta al estado de ánimo de tu pareja o amigos cuando tú no te
muestras feliz, sino que te muestras cabreada o triste.

4) Hacía un día agobiante, y sin embargo el conductor se mostraba feliz ¿Crees
entonces que el conductor del autobús podía elegir entre estar enfadado o estar feliz?
¿Qué te hace pensar que podía elegir?

5) Es posible que tú pases por días agobiantes ¿Crees que puedes elegir entre mostrarte
enfadada o mostrarte feliz?
Escrito facilitado por Angie Jimenez

miércoles, 21 de abril de 2010

EL REFLEJO DE TUS ACTOS


Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada. Cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa. El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera. Al terminar de subirlas se topó con una puerta semi-abierta; lentamente se adentro en el cuarto. Para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto habían 1000 perritos más, observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos. El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los 1000 perritos hicieron lo mismo. Posteriormente sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los 1000 perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él. Cuando el perrito salió del cuarto se quedó pensando para si mismo: ¡Qué lugar tan agradable... voy a venir más seguido a visitarlo!
Tiempo después, otro perrito callejero entró al mismo sitio y se encontró en el mismo cuarto. Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1000 perritos del cuarto se sintió amenazado ya que lo estaban viendo de una manera agresiva. Posteriormente empezó a gruñir, obviamente vio como los 1000 perritos le gruñían a él. Comenzó a ladrarles ferozmente y los otros 1000 perritos le ladraron también a él. Cuando este perrito salió del cuarto pensó: Qué lugar tan horrible es éste... nunca más volveré a entrar allí.
En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía: "La casa de los 1000 espejos"Todos los rostros del mundo son espejos. Decide cuál rostro llevarás por dentro y ese será el que mostrarás. El reflejo de tus gestos y acciones es lo que proyectas ante los demás. Las cosas más bellas del mundo no se ven ni se tocan, sólo se sienten con el corazón.
Autor desconocido
Escrito facilitado por Silvia Arroyo.

martes, 16 de marzo de 2010

Només baixar del tren, vaig sentir que les meves cames tremolaven. No sóc d'aquí. No parlaré la llengua d'aquesta gent i, encara que no tingués trets tan diferents de la gent amb qui em creuava a l'estació, sabia que jo no era part d'aquell món. Els colors eren diferents. La música que sonava li era estranya a les meves orelles. A mesura que caminava en direcció al carrer, sentia que el cor bategava amb més intensitat. Era de dia i, encara que el sol brillava amb força al cel, el vent que tocava el meu cos era gelat. Però no tenia fred. Els pèls dels meus braços estaven de punta, però no tenia fred. A l'entrada de l'estació, fixí les meves orelles i vaig deixar que la pesada motxilla caigués a terra. El meu cos estava cansat però jo em negava a descansar. Encengué un cigarret i vaig tancar els ulls en el primer glop. Encara no sabia que feia en terres tan llunyanes però mai m'havia sentit tan feliç. Estava lluny de casa però no tenia por. La segona vegada que em vaig posar el cigarret a la boca, vaig obrir els ulls una altra vegada i vaig intentar, en va, localitzar-me en aquell mar de gent. Vaig tornar la mirada per dins de l'edifici i em vaig reparar en el gran rellotge. Era massa prompte. Tenia prou de temps per adaptar-me sola a aquell nou món. Vaig apagar el cigarret i, una altra vegada amb la motxilla a l'esquena, vaig donar el meu primer pas a València. Però em vaig aturar una vegada més. Just davant dels meus ulls i molt prop de recinte de l'estació, estava una gegantina figura mirant-me als ulls. El monstruós ninot superava l'alçada dels edificis i, en la seva mà dreta, sostenia una embarcació plena de personatges i animalets de tot tipus. Era preciós. Mai havia vist res semblant. Tot i l’absurda mida de la imatge, tenia una delicadesa en cada forma i expressió. Molt poc a poc, i sense desviar la mirada dels ulls del gran ninot, m'aproximí més a ell. A baix, altres desenes de figures molt ben esculpides, representaven escenes variades. Però no podia deixar de contemplar el més gran de tots. Era com si estigués hipnotitzada. Malgrat la quantitat de gent al carrer, em vaig sentir sola amb la meva nova descoberta, esperant que em digués alguna cosa. Com si, per un instant, fora a obrir la seua gran boca i a dir-me alguna cosa o revelar algun secret. Fins a hui, no sé que m'ha dit. En aquell moment vaig sentir la primera explosió. La meva primera reacció va ser baixar el cap com es estigués en un escenari de guerra. Vaig sentir forts bàtecs del cor contra el meu pit. La segona explosió va ser encara més fort i seguida de crits de la gent que, ara, corria per un carrer ample just davant meu. Instintivament, em vaig posar a córrer amb ella. No tenia ni idea d'on anaven, però sabia, per la força de les explosions que m’ aproximava a elles. Ja sense aire per la ràpida carrera, pare altra vegada més amb intent d'agafar un poc d'alè. Ara ja no eren explosions. Però un soroll continu de petards cada vegada més fort. Intentí respirar a fons però l'aire era d'un fum espès amb olor de pólvora. Vaig mirar el camí que acabava de recórrer i vaig veure el meu personatge aturat al mateix lloc, mirant on abans estava el meu cos inert i hipnotitzat. I no hi havia com caminar per aquell carrer. No tinc idea de quantes persones formaven una barrera que impossibilitava el pas. Callada però amb els ulls ben oberts i atents, vaig intentar processar totes les informacions que tenia dels primers trenta minuts que tenia allà. Res feia molt de sentit. Tampoc podia pensar molt. Atrapada entre el carrer i amb tant soroll, el meu cervell no podia pensar més. La nit va tardà en arribar. Vaig caminar pels carrers i em vaig topar amb altres monuments gegantins. A cada un d'ells intentava buscar pistes capaços d'explicar el que passava a la ciutat. Tot en va. Però ja no estava espantada. La meua oïda ràpidament s'acostumaren als petards i a eixes altures ja no em sobresaltava amb les explosions. Ara tampoc estava sola. Un grup de joves va intentar explicar-me el que celebraven mentre em oferien una estranya beguda de color blanc opac. De les seues paraules, no comprenia res en absolut. Però el líquid dolç i suau va baixar per la meva gola omplint amb una nova dosi d'energia. La poca comunicació verbal ja no era un problema. El grup es divertia amb la meva excitació i d'alguna manera ens compreníem. Una de les xiques portava un vestit ample, ple de daurats i brillants. La faldilla llarga i molt ampla tenia un delicat davantal com a ornamenta i vaig pensar que no seria una peça molt confortable, encara que molt bonica. Els monyos, com dos cargols lligats als laterals del seu cap completaven el figurí i semblava que la jove acabés de eixir d'un conte de ficció o fantasia. No vaig molt per a que la xica m’agafés per la mà i comencés a córrer i creuar carrers. Passarem per grups reunits al voltant de moltes cassoles que desprenien un dolç olor de safrà. A l'asfalt, asseguts junts, gent de totes les edats, compartien el menjar de la mateixa paella, en un tradicional ritu de comunió. No teníem temps per a això, em va dir la jove amb una única mirada. Al cap d'unes hores, unes xiques ploraven a llàgrima viva, els regnats s'acaben, deien; i una d'elles, la del foc, redoblava els seus plors en veure les figures de papercartró reduïdes a cendres dins de tota aquesta voràgine destructivo-sentimental amenitzada amb bandes de música. De nou al tren, tanque els ulls en un intent de conservar tots els colors d'aquell dia. La meua ment em porta a un altre món de somnis i, darrere meu, queden només les cendres d'una festa feliç.

Escrito por Marcela Vilas Boas, Ganadora del 1r Concurso literario de Wtransnet.

jueves, 4 de marzo de 2010

Ahumm ….ahumm ….ahumm….maldita tos… me acompaña en tantos despertares…entre bostezos y estiramientos alargo el brazo y con un crujido encuentro las gafas…,mis compañeras durante tanto tiempo. El comienzo del día se ha vuelto toda una proeza para mis pobres huesos, que recuerdos..- “Como me duele la raspa” – decía mi padre – “todo llega”-, y yo lo miraba incrédulo.
Sin apetito, mi desayuno se limita a un poco de pan duro con leche hirviendo, suficiente para toda la mañana – “es la comida más importante del día” – cuantas veces lo habré oído..
Entre pensamientos sigo la rutina diaria que me lleva toda la mañana, asearme, vestirme, siempre las mejores galas, nada de ocasiones especiales..en un instante todo vuelve a mi memoria, esa colonia me devuelve tantos recuerdos…sin darme cuenta, me descubro ante el espejo con una sonrisa en los labios..como un chiquillo..feliz, así simplemente, feliz..
Echo un último vistazo y compruebo que todo esta orden, aun después de tantas veces siempre un último repaso, llaves, cartera, reloj, todo bien. La puerta se cierra con un crujido, (tengo que engrasarla), dos vueltas a la derecha y el tintineo de las llaves.
El viento arrecia en cada esquina y me resguardo con el cuello de la gabardina. Me encamino calle abajo, absorto en cómo ha cambiado todo, los arboles recién plantados ahora llenan las aceras de hojas multicolor, las casas del barrio han dejado su sitio a esos apartamentos modernos, tan grises...la taberna, bueno, esa sigue igual como yo, anclada en una época en que todo parecía mejor…
Tinto y tapa, como de costumbre.
Hoy las rodillas me respetan y me permito el lujo de repetir hasta tres veces...aun tengo que andar un buen trecho hasta el parque antes lleno de risas y jolgorio, de niños embarrados y llenos de chichones, palos, hojas, piedras y canicas, peonzas, trompos, combas y chapas…esta tarde me acompaña el graznar de los patos, el sonido del viento y el susurro de las hojas, unos besos apagados y unas risas quinceañeras..¡ja! de nuevo me sorprende en un instante mi reflejo en el estanque, al borde de la carcajada…
Tantos recuerdos..¿Han de ser felices para llamarlos nostalgia?
Ya es casi de noche y cojo el autobús para volver a casa, es uno de los últimos así que viene mucha gente, al menos tengo compañía hasta la última parada, las luces y las sombras se entremezclan al paso por las calles, las farolas dan tanta luz, y en un instante todo es oscuridad, y al siguiente momento todo es brillante, es hipnotizante.
Hay un nuevo conductor ,al menos nunca lo había visto, demasiado delgado a mi parecer, se le notan los huesos de las manos sobre el volante y la curvatura de la espalda bajo los hombros, uniforme impecable, eso sí.
Un golpe en el asiento me hace salir de mi ensueño y miro a través de la ventana, no consigo ver nada, espero hasta que los ojos se adecuen a la luz para ver el camino…pero no lo reconozco, me levanto a duras penas aunque para mi sorpresa sin dolor en las articulaciones y me adelanto hacia el conductor.
El autobús ya está vacío.
Cuando no estoy a más de un metro, alzo un poco la voz pero no se oye más que un susurro - ¿dónde estamos? – el conductor se gira sobre su hombro y me mira con unos pequeños y apagados ojos, hundidos en sus cuencas, siento un fuerte escalofrió recorriendo mis huesos como un chirrido, la piel se me eriza y al mismo tiempo me dedica una sonrisa seguida de una carcajada, -“es tu hora amigo mío….todo llega…”-
Escrito por Raul Garrido para el 1r Concurso Literario de Wtransnet.

viernes, 26 de febrero de 2010

NUKA

Hoy he llegado a un lugar que desconozco, los olores no me resultan familiares, pero hay muchos mas como yo, me miran tristes, algunos quieren jugar conmigo. Pero yo echo de menos a mis hermanos y a mi mama, ¿donde estaran ?

Hay alguien que me cuida cada dia, veo a muchas personas pasar, se acercan, me miran y dicen cosas … cosas que no comprendo. Hay algunos que me gustaria que me abrazaran, otros me dan miedo.

Y pasan los dias, los meses, este lugar es muy raro y extraño, casi ya no me puedo mover. Me paso el dia tumbada ¿que me pasa? Siento un dolor muy fuerte, no se que me sucede, pero tan solo tengo ganas de llorar, ya no tengo ganas de comer, no me siento con fuerzas, necesito de alguien que me cuide y me de amor, pero … ¿quien sera?

Ya casi no puedo abrir los ojos, me siento sin ganas de seguir … pero … el me ha cogido y me ha colocado en una caja, veo algo de luz, se que me va a llevar a algun lugar, quizas me lleva a donde nadie regresa, por lo menos dejaria de sufrir, que mas me da, pero un segundo … me muevo en la caja parece que vamos a un sitio … no se que me va a pasar, algo dentro de mi dice que voy a conocer a alguien muy especial … ¿como sera?

El balanceo ha cesado, entro en una casa, y deja la caja en el suelo, alguien se acerca, si !!! si !!!, estoy viendo una cara ... unos ojos que me miran con una mirara que nunca he experimentado, es una mujer, ella huele diferente, siento que su energia es especial, me ha cogido y me abraza fuertemente, hacia tanto tiempo que nadie me abrazaba asi, me esta dando besitos, siento que esta va a ser mi familia, ella es diferente que mi mama pero me acaricia de la misma forma que lo hacia ella, me vuelvo a sentir especial y amada.

Ha pasado ya tiempo y no me duele nada, soy muy feliz en este hogar, siento que estoy en una casa donde no me falta de nada, ella me habla, juega conmigo, cuando esta triste veo que le caen unas gotas de sus ojos que recorren su rostro, y luego me abraza fuertemente, yo tambien le doy besos de la forma que yo se, y ella me besa con sus labios en mi frente, que diferentes son los humanos, y al mismo tiempo con los mismos sentimientos que nosotros.

Han pasado nueve años, soy adulta, soy super feliz en esta casa, me siento tan a gusto con mis otros amigos que conviven en este hogar, se que pronto se acabara esta felicidad que siento, ya que algo dentro de mi dice que tendre que partir al lugar donde nadie regresa, para ella yo soy todavia pequeña, estos años maravillosos han pasado como un suspiro para ella, y para mi ha sido toda una vida, ya me siento muy mayor.

Pero se que le he dado todo mi cariño y mi amor a mi otra mami, mi madre humana. Ella llora desesperadadamente porque no me quiere perder pero debo partir a reencontrarme con mis semejantes.

Desde el cielo te veo mami, no te preocupes por mi, soy muy feliz aquí, sin dolor, sin sufrimiento, estoy saltando y juganto con mis amigos.
Te echo tanto de menos, me ves en tus sueños, pero sigue durmiendo, por favor, no te despiertes es la unica forma que tengo para poder estar contigo de nuevo.


Nuka (Raza Bobtail)
Fallecida el 31/12/05
Escrito por Gisela Masdeu para el 1r Concurso Literario de Wtransnet.

lunes, 22 de febrero de 2010

¿ME ESCUCHAS?

Corro tras tu respiración pero se escapa cuando jadeas. Disfruto cuando provoco su aceleración ¿Por qué te detienes? ¿Te gusta jugar a esconderte? Oigo como tus pasos sigilosos se deslizan con precaución para no despertar mi sed. Torpemente te has caído, “¡no te arrastres! Perturbas mi armonía… “. Quiero deslizarme hasta llegar a ti, agarrar tu tobillo, desencajártelo y que el aliento de tu grito me escupa a la cara. ¿Por qué no te revuelves? ¿No quieres huir? Se que disfrutas tanto como mi lengua lamiendo el interior de tu oreja, saboreando su amargor. ¿De verdad quieres saber por qué lo hago? Me revuelves las entrañas con tus preguntas, ¿por qué algo tan bello se convierte en un crimen con tus palabras? ¡No sonrías! La humedad en mi mirada me desconcierta.
¿Es posible que aflore en mi algún tipo de sentimiento? La sensación es desconocida y la incertidumbre se apodera de mi ser, ¿es esto lo que siempre ha estado oculto en mi? La duda se apodera de mis acciones, mis gestos se vuelven débiles. No me mires a la cara. No puedo soportar hacerte partícipe de mi fragilidad. Cuántos segundos deberé esperar. Me aterroriza que puedas escuchar mis temores, mi cobardía palpita al ritmo que late mi corazón, la respiración se vuelve ahogada. El alivio se avecina próximo.
¿Qué escucho?
Me siento exhausta,las piernas se tambalean y mis pasos resultan inciertos. No quiero respirar, me gustaría quedarme sin aire, mis exhalaciones son una clara evidencia de mi presencia, no quiero que me encuentres, no quiero que me alcances, ¿por qué lo haces? La oscuridad trata de jugar a mi favor, quizás pase desapercibida. Percibo tu asqueroso aliento cercano. Mi mirada se nubla, mi entorno resulta desconcertante, el pasado que creía hundido en la mera anécdota de nuevo es presente, palpitante y desafiante. Tendida en el suelo, sus manos sibilinas ascienden por mis piernas que le repelen. Su mirada se pasea por un horizonte perdido en un vacío inhóspito provocando que mis músculos faciales se liberen, no respondan a mi raciocinio. No quiero sonreír pero lo hago inevitablemente. Una conjunción de sentimientos se adueñan de mi persona, de mis reacciones que cada vez son más absurdas. Resulta curioso ver las respuestas que surgen de un cuerpo que creías controlado, como instintivamente se alborota actuando a ritmo de impulsos. ¿Qué te ocurre cabrón? Me miras y no te mueves, ¿qué quieres?
ÉL: Deberías agradecer que ponga fin a tu sufrimiento como yo haré con el mío.
ELLA: ¿Quién eres?
ÉL: Esa misma pregunta debió hacerse mi hija cuando se encontró contigo.
ELLA: ¿Cómo?
ÉL: Es curioso como el cerebro tiene la capacidad de borrar todo aquello que le perturba, pero en esta ocasión se lo pondremos fácil.
ELLA: ¿De qué me estás hablando? ¿Qué quieres? ¿Por qué me estás haciendo esto?
ÉL: Es injusto,¿verdad? También lo fue que tu coche se llevara por delante a mi hija.
ELLA: Fue un accidente, apareció de la nada, se cruzó en mi camino, no pude esquivarla, ¿qué hacía una niña tan pequeña sola en la calle?
ÉL: No voy a permitir que enturbies su nombre.
ELLA: ¿Qué vas a hacerme?
ÉL: Solo hacerte partícipe de mi desdicha, quizás hayas podido acarrear con una muerte sobre tu conciencia, pero ¿podrás hacerlo con dos?
Él saca de su abrigo un revólver que encañona contra su propia sien disparándolo seguidamente. El cuerpo se desploma sobre el de ella impregnando toda su ropa de sangre.
El resultado de nuestras acciones determinará nuestro futuro,inevitablemente...



Escrito por Javi Pastor para el 1r Concurso literario de Wtransnet.