
El escritor taiwanés Lin Qingxuan cuenta que una vez un amigo le había pedido que le hiciera una caligrafía para colgarla en su biblioteca.
El amigo especificó:
- Tienes que escribirme algo muy simple, algo que me resulte útil ver todos los días.
Lin Qingxuan estuvo pensándolo mucho, y al final escribió cuatro caracteres que decían:
" Piensa siempre en esos dos"
El amigo no lo entendió y le preguntó qué significaba aquello.
Lin Qingxuan le explicó:
- La gente dice que en este mundo hay " ocho o nueve puntos de insatisfacción por sólo uno o dos de satisfacción"; aunque estuviéramos de acuerdo en lo de la insatisfacción, por lo menos siempre nos quedarían uno o dos puntos que sí se ajustan a nuestros deseos. No es mucho lo que puedo ayudarte, sólo puedo decirte que pienses a menudo en " esos uno o dos"; que te pares a pensar en las cosas felices, que hagas brillar la parte alegre y con ella mitigues las penas que lleves dentro. Eso es lo mejor que yo, como amigo tuyo, soy capaz de hacer para ayudarte.
Extraído de " Felicidad" autora Yu Dan
El amigo especificó:
- Tienes que escribirme algo muy simple, algo que me resulte útil ver todos los días.
Lin Qingxuan estuvo pensándolo mucho, y al final escribió cuatro caracteres que decían:
" Piensa siempre en esos dos"
El amigo no lo entendió y le preguntó qué significaba aquello.
Lin Qingxuan le explicó:
- La gente dice que en este mundo hay " ocho o nueve puntos de insatisfacción por sólo uno o dos de satisfacción"; aunque estuviéramos de acuerdo en lo de la insatisfacción, por lo menos siempre nos quedarían uno o dos puntos que sí se ajustan a nuestros deseos. No es mucho lo que puedo ayudarte, sólo puedo decirte que pienses a menudo en " esos uno o dos"; que te pares a pensar en las cosas felices, que hagas brillar la parte alegre y con ella mitigues las penas que lleves dentro. Eso es lo mejor que yo, como amigo tuyo, soy capaz de hacer para ayudarte.
Extraído de " Felicidad" autora Yu Dan
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