miércoles, 20 de enero de 2010

EL INESPERADO VIAJE DE SAMUEL

Samuel había recibido una coincidencia por sms la tarde anterior. Se trataba de una carga de Barcelona a Nërgaard, un pueblo de Noruega de apenas 300 habitantes. Nunca antes había realizado un viaje tan largo pero estaba muy bien pagado y no eran tiempos para desperdiciar un buen viaje.
Contactó por teléfono con un tal Jonael Morpheus. Al principio sintió cierta inquietud, pues según le decía el Sr. Morpheus esta carga era seguramente, lo más valioso que jamás transportaría, debía transportarse con suma cautela, y bajo ningún concepto dejar el camión sin vigilancia. En otras circunstancias Samuel habría desconfiado, pero por extraño que pareciera, la voz de su interlocutor le inspiraba una gran paz y calma. Así que terminó por aceptar el viaje sin más reticencias.
A la mañana siguiente se presentó en el lugar de carga, donde cargaron su camión con enormes cajas. Samuel cogió el equipaje justo para el viaje y sin mas de lanzó a la carretera, pues un largo viaje le esperaba y no tenía tiempo que perder.
Al ponerse el sol, paró a dormir en un pequeño pueblo de Francia. Oyó ruidos en la parte trasera, pensó que provenían del exterior y por seguridad, decidió salir a mirar, pero no vio mas que la calma del pequeño pueblo y las estrellas.
Se encontraba en la mitad de su viaje cuando escuchó un fuerte golpe y la carga se tambaleó, por suerte pudo detener el camión para ver los daños, y la imagen no pudo ser más macabra, un enorme cuervo había chocado con la carga, quedándose clavado en la caja y dejando un vistoso rastro de sangre. Una bandada de cuervos se acercaba a él! Como pudo, se subió al camión y tras soportar como centenares de cuervos se estrellaban contra la caja, logró zafarse de ellos entrando en un túnel. Después de varios kilómetros pudo detenerse a inspeccionar el camión. Vio unas luces y oyó unos cánticos que procedían de dentro.
Asustado y extrañado, entró en la caja y su sorpresa no pudo ser mayor cuando vio lo que estaba transportando. No podía creerlo! Se trataba de unas criaturas similares a humanos, pero mucho más pequeños, de bellos rostros y finas alas parecidas a las de las mariposas, que estaban disfrutando de una abundante cena y cantando alegremente! Hasta que se dieron cuenta de la presencia de Samuel y todos esos seres cesaron de cantar y comer. Tras reponerse, Samuel reparó como pudo los golpes provocados por los cuervos y continuó la marcha mientras intentaba localizar al Sr. Morpheus.
Cuando consiguió contactar, le explicó lo ocurrido, Jonael sólo pudo decir, - Es lo que esperaba que ocurriese con esa carga tan valiosa, ten cuidado, pues muchos seres malvados quieren que las últimas hadas vivas desaparezcan y sólo estarán seguras en su destino, confío en ti Samuel.
La comunicación se cortó y Samuel desconcertado, prosiguió el viaje.
Parecía que algún mal oculto intentaba detenerle, aparte del ataque de los cuervos, se las tubo que ver con árboles y rocas que caían a su paso, lobos salvajes que atacaban en manada...
Su viaje duró dos interminables semanas, la mayor parte de ellas, además de los ataques puntuales de la naturaleza, le acompañaba una tormenta que apenas le dejó ver la luz del sol.
Ya a su llegada a Noruega, al cruzar la frontera, notó un ambiente más calmado. Bajo del camión para comprobar su estado, que era lamentable. Abrió la caja, y a parte de agotados y con pocas ganas de celebración, los extraños seres estaban todos bien, así pues, partió hacía el pueblo de Nërgaard.
Tras interminables kilómetros de carreteras sinuosas, llegó a la posición exacta de la entrega, pero allí, no vio nada, sólo carretera y bosque. Así pues se bajó, abrió la caja para intentar preguntar a las hadas y una de ellas con ilusión en el rostro, bajó de la caja, y en un extraño lenguaje pronunció unas palabras y el bosque tomó vida abriendo un nuevo camino. Samuel entró con el camión en aquel camino, y maravillado contemplaba a un lado y otro, hadas revoloteando, unicornios pastando tranquilamente, y otras criaturas de lo más bellas que podía haber imaginado! Al llegar a lo que parecía un palacio de luz, paró el camión, bajó e inmediatamente, una bellísima criatura alta de piel fina y cabellos dorados le dio la bienvenida, y amablemente le pidió que abriese la caja para que pudieran bajar sus mágicos pasajeros, y dar por finalizado el trabajo. Le agradeció enormemente el esfuerzo, se acercó a Samuel y le besó en la frente.
Despertó en su cama, desconcertado y desilusionado, porqué todo había sido un sueño. Entonces escuchó unas risas seguidas de un ligero aleteo. Con una sonrisa en el rostro, Samuel volvió a dormirse.


Escrito por Elisabeth Torralba, participante del 1r Concurso literario organizado por Wtransnet.

viernes, 18 de septiembre de 2009

EL PODER DE LAS CRÍTICAS CONSTRUCTIVAS


Un grupo de ranas paseaban alegremente por el bosque cuando dos de ellas cayeron en pozo.
Las ranas se reunieron asustadas alrededor y contemplaron perplejas que el pozo era muy profundo. No había ninguna posibilidad de que sus compañeras salieran de allí con vida.
Las dos ranas, con ahínco, empezaron a dar grandes saltos intentando salir de allí cuanto antes. Pero todo esfuerzo era en vano.
Cuando el cansancio hizo mella y las fuerzas flaqueaban, las otras ranas desde arriba empezaron a decirles que el esfuerzo era inútil, que lo dejaran ya, que no valía la pena, que era una misión imposible, que morirían igualmente, así que lo mejor, era dejarse morir y evitar más sufrimiento.
Una de las ranas, haciendo caso a los consejos de sus compañeras, se rindió, se desplomó y al rato murió.
La otra rana continúo saltando tan fuerte como le era posible.
Una vez más, la multitud de ranas viendo el sufrimiento de su compañera, le gritaban y les hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenía sentido seguir luchando por un imposible.
La rana saltó con una fuerza extraordinaria y milagrosamente salió del pozo.
El resto de ranas, incrédulas, se alegraron mucho de que su compañera, milagrosamente hubiera sido capaz de salir de allí y entra abrazos, risas y vergüenza, se disculparon de que la poca confianza que habían depositado en ella.
Y las ranas continuaron su andadura por el bosque lamentándose de haber perdido a una amiga, pero felices de haber podido recuperar a la otra.
En realidad la rana que se salvó era sorda por lo que pensó que el resto de ranas con sus expresiones, sus gestos, sus ademanes la estaban animando para que no desfalleciera y que confiaban en ella. Esto le dio la fuerza extraordinaria que permitió salir del pozo.
Escrito facilitado por Marta Borrego.

jueves, 4 de junio de 2009

HUBO UN MOMENTO


Hubo un momento en el que creías que la tristeza sería eterna; pero volviste a sorprenderte a ti mismo riendo sin parar.
Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor; y luego apareció esa persona y no pudiste dejar de amarla cada día más.
Hubo un momento en el que la amistad parecía no existir; y conociste a ese amigo que te hizo reír y llorar, en los mejores y en los peores momentos.
Hubo un momento en el que estabas seguro que la comunicación con alguien se había perdido; y fue luego cuando el cartero visitó el buzón de tu casa.
Hubo un momento en el que una pelea prometía ser eterna ; y sin dejarte ni siquiera entristecerte terminó en un abrazo.
Hubo un momento en que un examen parecía imposible de pasar ; y hoy es un examen más que aprobaste en tu carrera.
Hubo un momento en el que dudaste de encontrar un buen trabajo; y hoy puedes darte el lujo de ahorrar para el futuro.
Hubo un momento en el que sentiste que no podrías hacer algo; y hoy te sorprendes a ti mismo haciéndolo.
Hubo un momento en el que creíste que nadie podía comprenderte; y te quedaste boquiabierto mientras alguien parecía leer tu corazón.
Así como hubo momentos en que la vida cambió en un instante, nunca olvides que aún habrá momentos en que lo imposible se tornará un sueño hecho realidad.
Nunca dejes de soñar, porque soñar es el principio de un sueño hecho realidad.

Recuerda "todo lo que sucede, sucede por una razón"...

jueves, 14 de mayo de 2009

EL DELFÍN



Todo ser humano tiene una ola perfecta que quiere alcanzar... Y solo alcanzándola podrá descubrir el verdadero objetivo en su vida...
Algunos "delfines" tienen que dejar su arrecife para ir en busca de "la ola perfecta"…
Mientras que otros prefieren buscar alimento y cosas materiales porque saben que esa ola perfecta solo es un sueño... y se hacen la misma pregunta constantemente... ¿qué pasará cuando encuentre esa ola?...
Y a esa pregunta viene siempre la misma respuesta... "quizá mi vida ya no tenga sentido puesto que lo que soñé ya lo conseguí…"
Y no es verdad, la vida no es así... si ya encontraste la ola perfecta... hay que buscar otra y otra... la vida solo son sueños que nosotros mismos nos creamos y que solo los más perseverantes, los que le ponen todo el corazón, solo esos los cumplen.
Aunque a veces hay que enfrentarse a tiburones!!
Pero hay que correr el riesgo!!
Sin importar lo que los demás "delfines" de mi arrecife piensen de mi, se que lo lograré... y que cuando ese sueño se cumpla vendrán más por cumplir...Así que mis queridos "delfines" luchen, sueñen... no busquen solo lo material, o la comodidad... busquen aquello que los haga sentir un ser útil, un ser querido, un ser integro... confío en que tus sueños se hagan realidad soñador y en que te proporcionen siempre felicidad y sabiduría...

martes, 28 de abril de 2009

EL MEJOR GUERRERO



Cerca de Tokio vivía un gran samurai ya anciano, que se dedicaba a enseñar a los jóvenes. A pesar de su edad, corría la leyenda de que todavía era capaz de derrotar a cualquier adversario.

Cierta tarde, un guerrero conocido por su total falta de escrúpulos, apareció por allí. Era famoso por utilizar la técnica de la provocación. Esperaba a que su adversario hiciera el primer movimiento y, dotado de una inteligencia privilegiada para reparar en los errores cometidos, contraatacaba con velocidad fulminante.

El joven e impaciente guerrero jamás había perdido una lucha. Con la reputación del samurai, se fue hasta allí para derrotarlo y aumentar su fama.Todos los estudiantes se manifestaron en contra de la idea, pero el viejo aceptó el desafío. Juntos, todos se dirigieron a la plaza de la ciudad y el joven comenzó a insultar al anciano maestro. Arrojó algunas piedras en su dirección, le escupió en la cara, le gritó todos los insultos conocidos, ofendiendo incluso a sus ancestros. Durante horas hizo todo por provocarlo, pero el viejo permaneció impasible. Al final de la tarde, sintiéndose ya exhausto y humillado, el impetuoso guerrero se retiró.Desilusionados por el hecho de que el maestro aceptara tantos insultos y provocaciones, los alumnos le preguntaron:

- ¿Cómo pudiste, maestro, soportar tanta indignidad? ¿Por qué no usaste tu espada, aún sabiendo que podías perder la lucha, en vez de mostrarte cobarde delante de todos nosotros?

El maestro les preguntó:

- Si alguien llega hasta ustedes con un regalo y ustedes no lo aceptan, ¿a quién pertenece el obsequio?

- A quien intentó entregarlo -respondió uno de los alumnos-.

- Lo mismo vale para la envidia, la rabia y los insultos -dijo el maestro-. Cuando no se aceptan, continúan perteneciendo a quien los llevaba consigo.

viernes, 27 de marzo de 2009


Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos y pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas.
Cierto día, su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo de distraer su atención.
De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo:
-Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie.
Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así. Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamaba calmadamente:
-Papá, papá, ya lo hice todo, conseguí terminarlo.
Al principio el padre no creyó en el niño. Pensó que sería imposible que, a su edad hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño.
Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares. ¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido capaz? De esta manera, el padre preguntó con asombro a su hijo:
- Hijito, tú no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lo lograste?
- Papá, respondió el niño; yo no sabía como era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta los recortes y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era.
"Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta a la hoja y vi que había arreglado al mundo".
GABRIEL GARCÍA MARQUEZ

martes, 3 de marzo de 2009

LA TORTUGA Y LA LIEBRE




Recuerdas la fábula? Una tortuga y una liebre que siempre discutían sobre quién era más rápida. Para dirimir el argumento, decidieron correr una carrera.
Eligieron una ruta y comenzaron la competencia. La liebre arrancó a toda velocidad y corrió enérgicamente durante algún tiempo.
Luego, al ver que llevaba mucha ventaja, decidió sentarse bajo un árbol para descansar un rato, recuperar fuerzas y luego continuar su marcha. Pero pronto se durmió. La tortuga, que andaba con paso lento, la alcanzó, la superó y terminó primera, declarándose vencedora indiscutible.
Moraleja: Los lentos y estables ganan la carrera.
Pero la historia no termina aquí!!!!
La liebre, decepcionada tras haber perdido, hizo un examen de conciencia y reconoció sus errores. Descubrió que había perdido la carrera por ser presumida y descuidada. Si no hubiera dado tantas cosas por supuestas, nunca la hubiesen vencido.
Entonces, desafió a la tortuga a una nueva competencia. Esta vez, la liebre corrió de principio a fin y su triunfo fue evidente.
Moraleja: Los rápidos y tenaces vencen a los lentos y estables.
Pero la historia tampoco termina aquí!!!!
Tras ser derrotada, la tortuga reflexionó detenidamente y llegó a la conclusión de que no había forma de ganarle a la liebre en velocidad. Como estaba planteada la carrera, ella siempre perdería. Por eso, desafió nuevamente a la liebre, pero propuso correr sobre una ruta ligeramente diferente.
La liebre aceptó y corrió a toda velocidad, hasta que se encontró en su camino con un ancho río. Mientras la liebre, que no sabía nadar, se preguntaba "¿qué hago ahora?", la tortuga nadó hasta la otra orilla, continuó a su paso y terminó en primer lugar.
Moraleja: Quienes identifican su ventaja competitiva (saber nadar) y cambian el entorno para aprovecharla, llegan primeros.
Pero la historia tampoco termina aquí!!!!!
El tiempo pasó y tanto compartieron la liebre y la tortuga, que terminaron haciéndose buenas amigas. Ambas reconocieron que eran buenas competidoras y decidieron repetir la última carrera, pero esta vez corriendo en equipo.
En la primera parte, la liebre cargó a la tortuga hasta llegar al río. Allí, la tortuga atravesó el río con la liebre sobre su caparazón y, sobre la orilla de enfrente, la liebre cargó nuevamente a la tortuga hasta la meta.
Como alcanzaron la línea de llegada en un tiempo récord, sintieron una mayor satisfacción que aquella que habían experimentado en sus logros individuales.
Moraleja: Es bueno ser individualmente brillante y tener fuertes capacidades personales. Pero, a menos que seamos capaces de trabajar con otras personas y potenciar recíprocamente las habilidades de cada uno, no seremos completamente efectivos. Siempre existirán situaciones para las cuales no estamos preparados y que otras personas pueden enfrentar mejor.
La liebre y la tortuga también aprendieron otra lección vital: Cuando dejamos de competir contra un rival y comenzamos a competir contra una situación, complementamos capacidades, compensamos defectos, potenciamos nuestros recursos... y obtenemos mejores resultados